
El soft cap es un umbral a partir del cual los rendimientos o la eficacia disminuyen, aunque siguen siendo posibles, mientras que el hard cap es un límite superior absoluto que no se puede superar. Una vez sobrepasado el soft cap, seguir aportando recursos sigue dando resultados, pero a un ritmo menor. El hard cap, en cambio, marca un techo: a partir de ahí, las aportaciones adicionales son ineficaces o se rechazan.
En Web3, los soft caps suelen utilizarse en rondas de financiación o ajuste de parámetros. Por ejemplo, un proyecto puede fijar un objetivo mínimo de recaudación: si no se alcanza, el proyecto no continúa o el plan debe ajustarse. Los hard caps se emplean para limitar el suministro máximo de tokens o el importe máximo de recaudación permitido: una vez alcanzado, no se aceptan más fondos ni se emiten más tokens.
En Elden Ring, ciertos atributos ofrecen rendimientos decrecientes al alcanzar un valor determinado: esto es el soft cap. Seguir invirtiendo en estas estadísticas sigue aportando, pero el beneficio es menor. Cuando un atributo o efecto alcanza su máximo teórico y ya no cambia aunque se siga invirtiendo, eso es el hard cap. Este concepto se aplica perfectamente a Web3: superar un soft cap sigue sumando valor, pero con menor utilidad marginal, mientras que alcanzar un hard cap significa que el sistema impone un límite estricto.
Por ejemplo, en ventas de tokens, el soft cap equivale a "hay que recaudar al menos X para lanzar": recaudar más es positivo, pero si no se alcanza el mínimo, el proceso se detiene. El hard cap es "no recaudar más de Y": una vez alcanzado, las suscripciones se cierran. Para los jugadores, la analogía es: el soft cap significa "los puntos adicionales siguen ayudando, pero menos", mientras que el hard cap significa "los puntos extra no tienen efecto".
En ofertas de tokens o rondas de financiación, habituales en IEOs (Initial Exchange Offerings) o eventos de Launchpad, el soft cap es el objetivo mínimo de recaudación. Si no se alcanza, la venta suele cancelarse o los fondos se reembolsan. El hard cap es la cantidad máxima que puede recaudarse; una vez alcanzada, se cierra la participación.
Al fijar estos límites, se consideran factores como costes de desarrollo, necesidades de liquidez, capacidad de mercado y cumplimiento normativo:
Por ejemplo, en las páginas de venta de tokens de Gate, suele verse claramente tanto el "objetivo mínimo" (soft cap) como el "importe máximo de recaudación" (hard cap). También se indica qué ocurre si no se alcanza el soft cap (como la ampliación del periodo de suscripción o el reembolso), así como los límites de asignación por usuario, que constituyen un hard cap por cuenta.
Un supply hard cap define el número máximo absoluto de tokens que pueden existir. Por ejemplo, Bitcoin tiene un límite de suministro de 21 millones de monedas: esta regla está integrada en el protocolo y es prácticamente inmutable. Hard caps como este afectan directamente a la escasez y a las expectativas de inflación a largo plazo.
Un protocol soft cap se refiere a límites superiores ajustables dentro de los parámetros del protocolo. Por ejemplo, el límite de gas por bloque en la mainnet de Ethereum se ha modificado varias veces según la gobernanza y la demanda de la red (en 2024, el límite de gas de la mainnet suele estar en decenas de millones por bloque, con valores concretos determinados por consenso de los validadores). Estos "caps" no son permanentes: pueden cambiarse mediante gobernanza o actualizaciones y representan restricciones "blandas" adaptables.
En resumen: los supply hard caps refuerzan la inmutabilidad a largo plazo para la escasez y la previsibilidad, mientras que los protocol soft caps priorizan la adaptabilidad para equilibrar seguridad y rendimiento, facilitando mayor escalabilidad.
Antes de participar en una venta de tokens o en el mercado secundario, comprender tanto el soft cap como el hard cap es esencial para evitar errores de cálculo en la asignación y riesgos de liquidez.
Paso 1: Lee el whitepaper y los anuncios de la venta. El whitepaper detalla el objetivo mínimo de recaudación (soft cap), el límite máximo (hard cap), el calendario de distribución de tokens, los términos de vesting y los plazos de liberación.
Paso 2: Revisa las reglas de la actividad en la página del evento de Gate. Fíjate en los "criterios mínimos de éxito", los "límites de suscripción por usuario", los "cap globales de recaudación", así como los procedimientos si no se alcanza el soft cap (como ampliación, cancelación o reembolso) y los plazos correspondientes.
Paso 3: Evalúa la dinámica de oferta y demanda y la liquidez en el mercado secundario. Un hard cap bajo puede generar mayor escasez inicial, pero debe valorarse junto a los calendarios de liberación y las estrategias de market-making. Los proyectos que apenas superan su soft cap pueden contar con un margen financiero limitado, lo que aumenta la presión en la entrega y la financiación futura.
Los riesgos asociados al soft cap incluyen: si no se alcanza, las ventas pueden cancelarse o retrasarse, lo que implica que los fondos quedan bloqueados a la espera de reembolso; incluso si apenas se cumple, los proyectos pueden enfrentarse a carencias financieras y mayor riesgo de entrega.
Los riesgos vinculados al hard cap incluyen: una escasez excesiva puede provocar sobresuscripción y trading emocional; aunque un supply hard cap aumenta la escasez, una tokenomics mal diseñada puede causar desequilibrios de incentivos o restringir el crecimiento del ecosistema.
Los riesgos de gobernanza también son relevantes: los protocol soft caps pueden cambiarse. Si los procesos de gobernanza carecen de transparencia o están controlados por un grupo reducido, los ajustes de parámetros pueden generar cambios imprevisibles en rendimiento y comisiones. Siempre hay que evaluar los mecanismos de reembolso, los términos de vesting y los riesgos de cumplimiento cuando hay fondos implicados.
A finales de 2024, muchos proyectos optan por una recaudación "pequeña y por rondas múltiples", fijando soft caps más bajos para testar el interés del mercado. Los hard caps se alinean más estrechamente con los calendarios de liberación para evitar la sobrecapitalización en una sola ronda. De cara a 2025, se prevé:
Los soft caps y hard caps son herramientas esenciales para el diseño de reglas y la gestión de expectativas. El soft cap garantiza la viabilidad del proyecto ("mínimo viable"), mientras que el hard cap impone límites absolutos ("máximo posible"). En la financiación Web3, los límites de suministro y los parámetros de protocolo, comprender ambos ayuda a valorar si un proyecto está bien financiado, la escasez es saludable y los parámetros son adaptables. Antes de participar, lee siempre el whitepaper y los anuncios de la plataforma para confirmar las reglas de recaudación y reembolso. Complementa esto con una evaluación de los calendarios de liberación y los mecanismos de gobernanza para tomar decisiones informadas ante distintos escenarios de "cap".
Un soft cap de atributos marca el punto en el que invertir más ofrece rendimientos considerablemente menores. En Elden Ring, la mayoría de los soft caps de atributos están en torno a los 60 puntos. Puedes saber que te acercas a este umbral si cada mejora aporta incrementos menores en daño o eficacia: si notas que al subir un atributo las ganancias disminuyen, probablemente estés cerca de su soft cap. Invertir más allá de este punto sigue aportando beneficio, pero con una rentabilidad menor. Se recomienda a los nuevos jugadores mantener los atributos clave entre 50–60 para builds óptimas.
El hard cap representa un techo absoluto dentro de la mecánica del juego. Elden Ring fija los hard caps de atributos en 100 para evitar la inflación de estadísticas. Así se garantiza el equilibrio jugable al impedir que incluso los jugadores de nivel máximo obtengan ventajas ilimitadas en atributos, preservando la equidad en el PvP y la dificultad original del juego. También se evita que un solo atributo se vuelva tan dominante que anule otros estilos de juego.
Depende de tus objetivos de juego. En PvE, normalmente no es necesario superar mucho los soft caps, ya que los rendimientos decrecientes son importantes. Sin embargo, algunas armas o hechizos especializados pueden ofrecer ventajas notables en el rango de 60–80, por lo que merece la pena probarlos. En PvP, conviene optimizar con cuidado: dado el número limitado de puntos de atributo bajo los límites de nivel, lo mejor es alcanzar primero los soft caps clave y luego destinar los puntos restantes hacia el hard cap para builds equilibradas.
No exactamente. Las estadísticas ofensivas principales como Fuerza, Destreza, Inteligencia y Fe suelen tener soft caps en torno a los 55–60 puntos. Algunos atributos, como Resistencia, tienen soft caps más bajos (a menudo en los 40 bajos). Estas diferencias responden a decisiones de equilibrio deliberadas por parte de los diseñadores y dan lugar a estrategias óptimas diferentes según el estilo de juego. Los jugadores deben consultar datos detallados o experimentar para encontrar las mejores configuraciones.
No deberían ignorarlos del todo, aunque al principio no es necesario preocuparse demasiado. Los nuevos jugadores pueden asignar puntos libremente al principio; tras alcanzar el nivel 30–40, conviene entender los soft caps para evitar builds ineficientes más adelante. Conocer estos límites ayuda a optimizar la progresión del personaje y es especialmente útil al crear un segundo personaje para partidas avanzadas.


