La empresa de tecnología de defensa Anduril Industries fue fundada por Palmer Luckey, quien recientemente concedió una entrevista en la que expresó sus opiniones sobre la aplicación de la inteligencia artificial en la guerra moderna, la necesidad de la disuasión nuclear y la situación geopolítica mundial. Luckey enfatizó que, ante la guerra actual entre Estados Unidos e Irán, la velocidad en el desarrollo tecnológico y la implementación de sistemas autónomos serán factores clave para el éxito o fracaso de la estrategia de defensa. Este artículo es un resumen de la entrevista de Luckey en The Axios Show titulada “Anduril’s Palmer Luckey on AI, nukes, and the war in Iran”.
¿En qué tipo de empresa trabaja Anduril?
Si tuviera que explicar en una frase qué tipo de empresa es Anduril, Luckey dice que es una compañía de tecnología de defensa que realiza investigación y desarrollo con fondos propios, sin depender de contratos gubernamentales con márgenes de ganancia. Luckey señala que este modelo le permite evitar procesos administrativos complejos y mantener los proyectos en marcha incluso en entornos políticos inestables o con financiamiento irregular, ahorrando miles de millones de dólares a los contribuyentes cada año.
Anduril es eficiente, desarrolla el “Ghost Shark” y lo entrega un año antes
Luckey se enorgullece de que el Pentágono reconozca que Anduril actúa con rapidez y, en comparación con contratistas tradicionales como Lockheed Martin o Boeing, tiene una cultura empresarial más eficiente. Anduril incorpora a numerosos veteranos y expertos en tecnología para garantizar que sus productos satisfagan con precisión las necesidades en el campo de batalla. Luckey destacó especialmente que el sistema de vehículo submarino autónomo Ghost Shark de Anduril ha logrado entregar un año antes de lo previsto.
Luckey afirma que definitivamente desarrollará armas nucleares
Al ser preguntado sobre el desarrollo de armas nucleares, Luckey expresó claramente su apoyo a la investigación y mantenimiento de armas nucleares, considerando que las armas de fisión y fusión han sido factores importantes para mantener la estabilidad global en la historia. Sin embargo, se mostró cauteloso respecto a las armas químicas y biológicas. En cuanto a la definición de la “ofensiva” en sistemas de armas con inteligencia artificial, Luckey se opone a que las decisiones de mando sean tomadas por ejecutivos privados, defendiendo que la responsabilidad última del uso de la fuerza debe recaer en las fuerzas armadas bajo supervisión democrática. También apoyó la decisión del gobernador de California, Newsom, de vetar leyes que limitan el desarrollo de IA, argumentando que una regulación excesiva podría debilitar la competitividad militar de EE. UU. e incluso crear brechas en la defensa.
El Departamento de Defensa incluye a Anthropic en la cadena de suministro de riesgo para evitar efectos en cascada
Luckey apoya la decisión del Departamento de Defensa de incluir a Anthropic en la lista de riesgos en la cadena de suministro, señalando que el problema radica en el conflicto entre “mando” y “responsabilidad”. Considera que permitir a las empresas tecnológicas establecer restricciones ambiguas sobre el uso de sus productos (como armas ofensivas o vigilancia) en realidad otorga a altos ejecutivos privados poderes que superan incluso al presidente de EE. UU. y a los comandantes militares, permitiéndoles intervenir unilateralmente en operaciones militares.
Luckey analiza que la postura firme del Departamento de Defensa busca evitar el efecto en cascada, que diferentes empresas, con valores y definiciones legales distintas (como qué se considera un “civil” o una “ofensiva”), puedan obligar a las fuerzas armadas a ajustarse a sus políticas. Él enfatiza que la responsabilidad del uso de la fuerza debe estar en manos del gobierno electo, no en empresas privadas con fines lucrativos. Aunque Anthropic tiene su propia forma de gestionar estos asuntos, la postura del Departamento de Defensa es esencial para garantizar que la seguridad nacional no se vea afectada por políticas empresariales.
Estados Unidos puede transformarse de policía mundial a tienda de armas mundial
Respecto a la situación en Oriente Medio y la amenaza de Irán, Luckey propone la teoría de que EE. UU. debería pasar de ser el “policía mundial” que despliega tropas en tierra a un proveedor de tecnología avanzada y armas autónomas. Observa que actualmente la sociedad estadounidense carece de la voluntad política para sostener guerras prolongadas en tierra, por lo que la estrategia de defensa debería centrarse en armar a aliados que compartan intereses estadounidenses y dotarlos de capacidades de autodefensa. Luckey cree que la producción en masa de equipos de alto rendimiento, como el misil Barracuda o los drones Fury, puede crear una disuasión estratégica sin intervención directa, protegiendo así los intereses de EE. UU. y sus socios.
Mirando hacia el futuro, Luckey predice que el “dominio subterráneo” será la próxima frontera de combate, incluso por delante del desarrollo lunar, después de mar, tierra, aire y espacio. Anduril está desarrollando prototipos de sistemas subterráneos que generan energía cinética y interferencias electrónicas, con el objetivo de usar la corteza terrestre como protección logística y táctica. En cuanto a la competencia en IA, Luckey admite que EE. UU. mantiene actualmente la ventaja tecnológica, pero China está replicando rápidamente los modelos de IA estadounidenses mediante técnicas de destilación, lo que representa una amenaza significativa. Para contrarrestar esto, Anduril está acelerando la expansión de su fábrica automatizada de armas llamada Arsenal-1, con el objetivo de producir en masa misiles de crucero y vehículos autónomos, asegurando así una ventaja en capacidad militar.
Este artículo, en el que Palmer Luckey habla sobre armas nucleares, la guerra entre Irán y EE. UU., y la controversia con Anthropic, fue publicado originalmente en Chain News ABMedia.