La Asociación Mundial del Oro (WGC), en colaboración con el Boston Consulting Group (BCG), ha publicado un libro blanco que propone un marco de infraestructura compartida llamado “Gold as a Service”. Su objetivo es estandarizar los procesos de emisión y gestión del oro tokenizado, desafiando directamente al mercado existente, liderado por Tether (XAUT) y Paxos (PAXG), con un valor total de 4.900 millones de dólares.
(Resumen previo: ¿Qué diferencia a la PGI de la WGC respecto a PAXG y XAUT?)
(Información adicional: ¿quién es el verdadero “oro digital”, desde Bitcoin sin confianza hasta el oro tokenizado?)
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La WGC no planea quedarse al margen del crecimiento libre del mercado de oro tokenizado. Esta organización, con 29 miembros mineros y fundada en 1987, ha publicado esta semana junto con BCG el libro blanco “Digital Gold: The Case for a Shared Infrastructure”, presentando formalmente un marco de infraestructura compartida llamado “Gold as a Service”. La iniciativa apunta directamente al mercado de oro tokenizado, valorado en 4.900 millones de dólares, dominado actualmente por Paxos y Tether.
Mike Oswin, director de estructura de mercado y innovación de la WGC, explicó en una entrevista que este marco se asemeja a la marca Intel en una laptop. Señaló que la participación de la WGC busca ofrecer respaldo de calidad para toda la industria, no crear un competidor con tokens propios.
El mayor obstáculo para el oro tokenizado no es la demanda, sino la barrera de entrada. La custodia del oro físico requiere infraestructura de almacenamiento, logística compleja, conciliación, cumplimiento y procesos estandarizados de redención, todo lo cual implica costos elevados para los nuevos emisores.
La plataforma de servicios compartidos propuesta por la WGC busca conectar estos procesos, permitiendo que más instituciones puedan emitir oro tokenizado bajo estándares unificados, sin tener que construir desde cero sus propios sistemas de custodia y cumplimiento. Esto potencialmente reducirá significativamente la barrera de entrada al mercado, diluyendo la ventaja inicial de Paxos y Tether.
Actualmente, los principales actores tienen diferentes enfoques. PAXG de Paxos almacena oro en la bóveda de Brink’s en Londres, bajo regulación del Departamento de Servicios Financieros de Nueva York (NYDFS). XAUT de Tether, en cambio, guarda el oro en un búnker suizo de la era de la Guerra Fría. En costos, XAUT no cobra tarifas de custodia, pero sí una comisión del 0.25% por compra o redención; PAXG tiene tarifas escalonadas.
La WGC no es nueva en el ámbito del oro tokenizado. Desde 2004, creó el ETF SPDR Gold Shares (GLD), que ahora alcanza los 126 mil millones de dólares, siendo uno de los ETF de oro más grandes del mundo. Este historial respalda la confianza de la WGC para proponer un marco de infraestructura compartida.
El mayor punto de incertidumbre del libro blanco es que la WGC no ha divulgado ningún cronograma ni hoja de ruta para la implementación. La propuesta sigue en fase conceptual. Esto significa que, aunque la narrativa desafía a Tether y Paxos, en el corto plazo es más una señal estratégica que una amenaza competitiva concreta.
El mercado también debe evaluar si el marco de la WGC puede convencer a los emisores y organizaciones existentes de adoptarlo. Paxos y Tether ya tienen ventajas en custodia, cumplimiento y base de usuarios; una simple “garantía de calidad” puede no ser suficiente para alterar el statu quo.
El mercado de oro tokenizado, con un valor de 4.900 millones de dólares, aún está en fase temprana dentro del segmento de activos del mundo real (RWA). Sin embargo, la señal de entrada de la WGC es clara: las organizaciones clave de la cadena de valor del oro tradicional buscan liderar la definición de estándares en la cadena. Si el marco “Gold as a Service” finalmente se implementa, los principales beneficiados serán los nuevos emisores que quieran ingresar pero se encuentren con obstáculos en infraestructura, mientras que Tether y Paxos enfrentan la presión de que los estándares sean redefinidos por actores externos. La lucha por el control del discurso sobre el oro digital acaba de comenzar.