Cuando accedes a una plataforma de negociación en una correduría de divisas, notas inmediatamente que cada par de monedas presenta dos valores distintos simultáneamente. Esta dualidad de precios no es aleatoria — refleja un concepto fundamental del mercado: el spread.
La cotización siempre muestra dos precios simultáneos: el precio por el cual puedes COMPRAR la moneda base (conocido como ASK o precio de compra) y el precio por el cual puedes VENDER esa misma moneda (BID o precio de venta). La diferencia numérica entre estas dos cotizaciones constituye lo que llamamos spread, también conocido por la expresión técnica bid-ask spread.
Para las corredurías que operan sin cobrar comisiones explícitas, este spread representa su principal fuente de ingresos. En lugar de descontar una tasa separada por sus operaciones, el costo ya está incluido en la propia diferencia entre los precios. La correduría obtiene beneficios al vender la moneda a un valor superior al que pagó por ella, y simultáneamente obtiene ganancias comprando monedas propias a valores menores de los que recibirá al revender. Esta margen intermedia es precisamente el spread — un mecanismo que remunera el servicio de liquidez y agilidad en las transacciones.
Identificando y Midiendo el Spread
El cálculo del spread, en la práctica, es sencillo: simplemente restas el precio de venta (BID) del precio de compra (ASK). La mayoría de las plataformas modernas ya muestran esta diferencia incorporada en las cotizaciones que observas en tiempo real.
Para pares de divisas con cinco decimales, la medición sigue un patrón específico. De manera similar, cuando las cotizaciones muestran tres decimales, el método de cálculo permanece igual — identificas los dos precios y encuentras su diferencia.
Dos Modelos Fundamentales: Fijo versus Variable
Las corredurías ofrecen spreads según dos paradigmas operativos distintos:
Spread Fijo: Previsibilidad como Ventaja
En este modelo, la diferencia entre los precios permanece estable independientemente de las oscilaciones del mercado, horario comercial o turbulencias económicas. Las corredurías que adoptan spreads fijos generalmente funcionan como market makers o operan bajo el modelo de mesa de operaciones. Estas instituciones adquieren grandes volúmenes de sus proveedores de liquidez y los distribuyen a los inversores minoristas, posicionándose como contraparte en las operaciones. Esta estructura confiere al corredor autoridad sobre los precios mostrados a los clientes.
Spread Variable: Fluctuación Según Dinámicas de Mercado
Por el contrario, spreads variables (o flotantes) cambian constantemente. Su amplitud se expande o reduce en respuesta directa a las oscilaciones de oferta y demanda de monedas y a la volatilidad general del entorno. Las corredurías que no operan como mesas de negociación ofrecen este modelo — obtienen cotizaciones de múltiples proveedores de liquidez y las retransmiten a los traders sin intermediación de una mesa operativa. En consecuencia, el spread no lo controla el corredor; se ajusta según el mercado. Durante divulgaciones de datos económicos, períodos festivos o eventos globales que reducen la liquidez, los spreads se amplían significativamente.
Análisis Comparativo: Ganancias y Limitaciones
Cada modelo presenta características distintas para diferentes perfiles de operadores:
Ventajas del Spread Fijo:
Costos transaccionales totalmente previsibles
Generalmente requieren menor capital inicial
Seguridad en los gastos operativos
Limitaciones del Spread Fijo:
Re-cotizaciones; durante períodos de extrema volatilidad, la correduría puede no reaccionar con rapidez, “bloqueando” su negociación y solicitando aceptación de precio alternativo
Deslizamientos (slippages); cuando los precios se mueven rápidamente, mantener spreads fijos resulta impracticable, llevando a ejecuciones a precios sustancialmente diferentes a la intención original
Ventajas del Spread Variable:
Menor incidencia de re-cotizaciones
Mayor transparencia operativa
Alineación con dinámicas reales del mercado
Limitaciones del Spread Variable:
Inadecuado para scalping — spreads ampliados consumen márgenes rápidamente
Problemático para operadores de noticias — la expansión de spreads puede convertir operaciones aparentemente rentables en pérdidas instantáneas
Costos menos previsibles
Metodología Práctica de Cálculo
Para determinar con precisión el gasto real de una operación, necesitas dos informaciones adicionales: el valor por pip y el volumen negociado.
Consideremos un ejemplo práctico: supón una cotización donde el spread equivale a la diferencia entre 1,04103 y 1,04111, totalizando 8 pips o 0,8 puntos.
Para operaciones con un mini lote (10.000 unidades):
Valor por pip: US$ 1
Cálculo: 0,8 pips × 1 mini lote × $1 = US$ 0,80
Ampliando a cinco mini lotes (50.000 unidades):
Cálculo: 0,8 pips × 5 mini lotes × $1 = US$ 4,00
Cuando aumentas el volumen o tamaño de las posiciones, simplemente multiplicas el costo por pip por el número de lotes para obtener el gasto transaccional total. Este cálculo ofrece total transparencia sobre cuánto te costará la negociación en términos de spread antes incluso de ejecutarla.
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Entendiendo la dinámica del spread en las operaciones de cambio
La Mecánica Detrás de los Precios Mostrados
Cuando accedes a una plataforma de negociación en una correduría de divisas, notas inmediatamente que cada par de monedas presenta dos valores distintos simultáneamente. Esta dualidad de precios no es aleatoria — refleja un concepto fundamental del mercado: el spread.
La cotización siempre muestra dos precios simultáneos: el precio por el cual puedes COMPRAR la moneda base (conocido como ASK o precio de compra) y el precio por el cual puedes VENDER esa misma moneda (BID o precio de venta). La diferencia numérica entre estas dos cotizaciones constituye lo que llamamos spread, también conocido por la expresión técnica bid-ask spread.
Para las corredurías que operan sin cobrar comisiones explícitas, este spread representa su principal fuente de ingresos. En lugar de descontar una tasa separada por sus operaciones, el costo ya está incluido en la propia diferencia entre los precios. La correduría obtiene beneficios al vender la moneda a un valor superior al que pagó por ella, y simultáneamente obtiene ganancias comprando monedas propias a valores menores de los que recibirá al revender. Esta margen intermedia es precisamente el spread — un mecanismo que remunera el servicio de liquidez y agilidad en las transacciones.
Identificando y Midiendo el Spread
El cálculo del spread, en la práctica, es sencillo: simplemente restas el precio de venta (BID) del precio de compra (ASK). La mayoría de las plataformas modernas ya muestran esta diferencia incorporada en las cotizaciones que observas en tiempo real.
Para pares de divisas con cinco decimales, la medición sigue un patrón específico. De manera similar, cuando las cotizaciones muestran tres decimales, el método de cálculo permanece igual — identificas los dos precios y encuentras su diferencia.
Dos Modelos Fundamentales: Fijo versus Variable
Las corredurías ofrecen spreads según dos paradigmas operativos distintos:
Spread Fijo: Previsibilidad como Ventaja
En este modelo, la diferencia entre los precios permanece estable independientemente de las oscilaciones del mercado, horario comercial o turbulencias económicas. Las corredurías que adoptan spreads fijos generalmente funcionan como market makers o operan bajo el modelo de mesa de operaciones. Estas instituciones adquieren grandes volúmenes de sus proveedores de liquidez y los distribuyen a los inversores minoristas, posicionándose como contraparte en las operaciones. Esta estructura confiere al corredor autoridad sobre los precios mostrados a los clientes.
Spread Variable: Fluctuación Según Dinámicas de Mercado
Por el contrario, spreads variables (o flotantes) cambian constantemente. Su amplitud se expande o reduce en respuesta directa a las oscilaciones de oferta y demanda de monedas y a la volatilidad general del entorno. Las corredurías que no operan como mesas de negociación ofrecen este modelo — obtienen cotizaciones de múltiples proveedores de liquidez y las retransmiten a los traders sin intermediación de una mesa operativa. En consecuencia, el spread no lo controla el corredor; se ajusta según el mercado. Durante divulgaciones de datos económicos, períodos festivos o eventos globales que reducen la liquidez, los spreads se amplían significativamente.
Análisis Comparativo: Ganancias y Limitaciones
Cada modelo presenta características distintas para diferentes perfiles de operadores:
Ventajas del Spread Fijo:
Limitaciones del Spread Fijo:
Ventajas del Spread Variable:
Limitaciones del Spread Variable:
Metodología Práctica de Cálculo
Para determinar con precisión el gasto real de una operación, necesitas dos informaciones adicionales: el valor por pip y el volumen negociado.
Consideremos un ejemplo práctico: supón una cotización donde el spread equivale a la diferencia entre 1,04103 y 1,04111, totalizando 8 pips o 0,8 puntos.
Para operaciones con un mini lote (10.000 unidades):
Ampliando a cinco mini lotes (50.000 unidades):
Cuando aumentas el volumen o tamaño de las posiciones, simplemente multiplicas el costo por pip por el número de lotes para obtener el gasto transaccional total. Este cálculo ofrece total transparencia sobre cuánto te costará la negociación en términos de spread antes incluso de ejecutarla.