En febrero de 2026, la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, otorgó una señal de confianza de gran peso hacia las finanzas descentralizadas. Al desplegar su fondo tokenizado de bonos del Tesoro estadounidense, BUIDL, con un valor de 2.200 millones de dólares, en Uniswap X, y al adquirir estratégicamente el token de gobernanza nativo de Uniswap, UNI, esta gigante financiera, que administra más de 14 billones de dólares en activos, completó oficialmente un salto histórico de “observar DeFi” a “participar en DeFi”.
Según datos de Gate, al 13 de febrero de 2026 a las 16:00 (UTC+8), el precio spot de UNI se situaba en 3,32 dólares, con un volumen de negociación en 24 horas de 5,57 millones de dólares, y una capitalización de mercado en circulación de aproximadamente 2.110 millones de dólares. Aunque en el día de la noticia UNI alcanzó momentáneamente un máximo reciente de 4,57 dólares, posteriormente retrocedió suavemente debido a la corrección general del mercado y a la rotación de grandes ballenas, el impacto de este evento en UNI y en todo el sector DeFi fue mucho más allá de una simple vela alcista en un gráfico diario.
¿Cómo se integra BUIDL en Uniswap X?
Primero, hay que aclarar un hecho clave: BlackRock no ha simplemente depositado el token BUIDL en pools de liquidez V2 o V3 de Uniswap como un proyecto convencional, sino que lo ha integrado de manera fluida en Uniswap X, un protocolo de trading basado en intenciones (Intents-based).
Esta elección tiene un fuerte efecto demostrativo.
BUIDL es actualmente el fondo tokenizado de bonos del Tesoro estadounidense de mayor tamaño en el mercado, con activos subyacentes completamente respaldados por bonos del Tesoro, efectivo y acuerdos de recompra. Para activos de esta categoría institucional, los pools AMM tradicionales enfrentan obstáculos naturales como pérdidas impermanentes, ataques de MEV (valor extraído por los mineros) y dificultades regulatorias internas. La estructura de cotización RFQ (Request For Quote) que ofrece Uniswap X resuelve perfectamente estos problemas.
En el proceso de transacción real, Securitize Markets actúa como “guardian de la conformidad”. Todos los inversores que participan en transacciones con BUIDL deben pasar una preselección y entrar en una lista blanca, con un umbral de activos de al menos 5 millones de dólares; los market makers también son seleccionados, incluyendo a Wintermute, Flowdesk y Tokka Labs. Las transacciones se realizan en la cadena mediante contratos inteligentes inmutables, con liquidación atómica en tiempo real T+0, y las tarifas de gas y riesgos de MEV se encapsulan completamente.
El CEO de Securitize, Carlos Domingo, resume esta arquitectura diciendo: “Llevar la confianza y los estándares regulatorios de las finanzas tradicionales al ritmo y apertura de DeFi”.
Para BlackRock, esto no es solo un símbolo de “listado en la cadena”, sino un ejemplo completo de integración regulada de DeFi que puede ser replicado por otras instituciones tradicionales de gestión de activos.
¿Por qué BlackRock compró UNI? De “aire de gobernanza” a “participación en el protocolo”
Si la incorporación de BUIDL en la cadena representa una colaboración a nivel de negocio, la compra real de UNI por parte de BlackRock con dinero real es una alianza estratégica a nivel de capital.
Durante mucho tiempo, en la comunidad se bromeaba diciendo que UNI era un “token de gobernanza sin valor”: sus poseedores, además de votar en la comunidad, no podían obtener ninguna participación en los miles de millones de dólares en volumen de transacciones anuales de Uniswap. Sin embargo, esta situación cambió radicalmente tras la activación de la propuesta “UNIfication” en enero de 2026.
Dicha propuesta introdujo un mecanismo de quema mediante contratos inteligentes Token Jar + Firepit: todas las tarifas de protocolo provenientes de Uniswap V2, V3 y de los ordenadores de la red L2 Unichain, se canalizarán periódicamente hacia Token Jar; y la única forma de extraer ese valor es quemando UNI en Firepit en cantidad equivalente. Esto significa que el flujo de caja real del protocolo se ha programado por primera vez para transmitirse al mercado secundario, generando una deflación continua.
Según estimaciones de Talos citadas por Gate, en los 12 días previos a la implementación de la propuesta, las tarifas anuales de protocolo de Uniswap alcanzaron una tasa de entre 26 y 27 millones de dólares, con una quema anual estimada de entre 4 y 5 millones de UNI.
La decisión de BlackRock de comprar UNI en este momento refleja una aguda percepción de oportunidad:
Cambio en la lógica de asignación de activos: UNI ha evolucionado de ser un símbolo de gobernanza a convertirse en un activo productivo con atributos de descuento de flujo de caja. A medida que BUIDL y otros RWA (activos del mundo real) en Uniswap aumentan su volumen de transacciones, las tarifas capturadas por el protocolo crecerán, acelerando la deflación de UNI.
Influencia en infraestructura: poseer UNI significa tener poder de voto en la gobernanza de Uniswap. BlackRock puede usar esto para evitar políticas de tarifas discriminatorias, impulsar la estandarización de hooks regulatorios y crear un entorno de trading más amigable para su ecosistema de activos tokenizados.
Señal de confianza: como gestor de activos con más de 14 billones de dólares, BlackRock incluir UNI en su balance, enviando una señal clara a Wall Street: algunos tokens blue-chip de DeFi ya están lo suficientemente maduros como para formar parte de una cartera diversificada.
Estado actual del precio de UNI y redefinición de la lógica de valoración
A raíz de la corrección general del mercado, UNI entró en una fase de consolidación tras un repunte impulsivo el 11 de febrero.
Datos de Gate (13-02-2026):
Precio spot: 3,32 dólares
Rango de 24 horas: 3,14 - 3,46 dólares
Volumen en 24 horas: 5,57 millones de dólares
Capitalización de mercado: 2.11 mil millones de dólares
Máximo histórico: 44,92 dólares (2021)
A corto plazo, la zona de 3,52 a 3,68 dólares representa la parte inferior de la zona de consolidación con mayor volumen de negociación; para una ruptura, se requiere que el volumen diario supere los 30 millones de dólares. El soporte fuerte se sitúa en torno a 2,80 dólares (nivel de retroceso de Fibonacci 0.618).
Pero aún más importante es la evolución del modelo de valoración en sí mismo. En el pasado, la valoración de UNI se basaba principalmente en su cuota de mercado de volumen de transacciones y crecimiento de usuarios, siguiendo un esquema típico de “valoración de internet”; ahora, con la activación de las tarifas y la implementación de la quema programada, UNI se está desplazando hacia un “activo deflacionario de valor relativo”. Aunque la capitalización actual de 2.110 millones de dólares implica un múltiplo de aproximadamente 207 veces los ingresos del protocolo, con expectativas de crecimiento altas, esto refleja la inevitable fase de maduración de un líder en DeFi.
Predicciones neutrales del Gate Research (2026-2031):
Basadas en hipótesis de penetración de RWA, adopción institucional y tasa de deflación, el valor central a largo plazo de UNI podría elevarse progresivamente. Para 2026, el rango operativo esperado es de 2,66 a 4,33 dólares, y si en 2031 la cuota de mercado de market making en cadenas tradicionales supera el 5%, el precio objetivo podría llegar a 8,42 dólares (con un retorno potencial nominal del +108.00% respecto al precio actual).
La “carrera lenta” de la regulación en DeFi y la observación del ecosistema por parte de Gate
Otra dimensión del ingreso de BlackRock en DeFi es la exploración de una vía regulada para que el capital tradicional masivo pueda participar.
A diferencia del verano DeFi de 2021, dominado por minoristas, la característica principal de esta entrada institucional es la “regulación previa”. Aunque BUIDL se ha desplegado en Uniswap, las transacciones están estrictamente limitadas a una lista blanca de inversores calificados; los market makers son seleccionados por Securitize; y en la capa de contratos inteligentes, se emplea un marco RFQ en lugar de pools AMM completamente no permisivos.
Esta estrategia “primero instituciones, luego retail” cumple con las estrictas reglas de gestión de riesgos de BlackRock como entidad regulada, y también proporciona un middleware reutilizable para que protocolos como Uniswap puedan aceptar exposiciones de activos tradicionales por trillones sin sacrificar su carácter sin permisos.
Como plataforma líder que conecta a inversores globales en criptomonedas, Gate continúa observando que, aunque en las primeras etapas el volumen de BUIDL sea limitado, su significado simbólico supera con creces el volumen en sí. La declaración de Hayden Adams, fundador de Uniswap, es clara: “Este es el paso más importante hacia ‘casi todo el valor puede ser transaccionado en cadena’”.
Resumen
La entrada de BlackRock en DeFi, mediante la integración de BUIDL en Uniswap X y la adquisición de UNI, representa en esencia una prueba de resistencia completa de la infraestructura descentralizada por parte de un gigante financiero tradicional.
Los resultados de esta prueba se irán manifestando en fases: a corto plazo, la velocidad de crecimiento del volumen real de BUIDL en Uniswap X; a mediano plazo, si el modelo de deflación “UNIfication” puede sostenerse en entornos de alto volumen; y a largo plazo, la aceptación final por parte de reguladores globales del marco “tarifas del protocolo-quemado de tokens”.
Para inversores y constructores enfocados en el ecosistema UNI, 2026 será sin duda un año de inflexión. UNI está experimentando una transición de “token de transacción” a “participación en el protocolo”, y el respaldo de BlackRock con esta señal institucional aporta un peso decisivo a esta transformación.
Gate continuará ofreciendo datos en tiempo real, análisis profundo y servicios de trading seguros para UNI y otros activos digitales de calidad. En una era en la que DeFi institucional se acerca rápidamente, mantener la racionalidad, centrarse en los fundamentos y reconocer a los verdaderos captadores de valor será clave para atravesar los ciclos del mercado.
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¿Por qué el gigante de gestión de activos BlackRock compró UNI? Análisis completo de la incorporación de BUIDL en Uniswap X
En febrero de 2026, la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, otorgó una señal de confianza de gran peso hacia las finanzas descentralizadas. Al desplegar su fondo tokenizado de bonos del Tesoro estadounidense, BUIDL, con un valor de 2.200 millones de dólares, en Uniswap X, y al adquirir estratégicamente el token de gobernanza nativo de Uniswap, UNI, esta gigante financiera, que administra más de 14 billones de dólares en activos, completó oficialmente un salto histórico de “observar DeFi” a “participar en DeFi”.
Según datos de Gate, al 13 de febrero de 2026 a las 16:00 (UTC+8), el precio spot de UNI se situaba en 3,32 dólares, con un volumen de negociación en 24 horas de 5,57 millones de dólares, y una capitalización de mercado en circulación de aproximadamente 2.110 millones de dólares. Aunque en el día de la noticia UNI alcanzó momentáneamente un máximo reciente de 4,57 dólares, posteriormente retrocedió suavemente debido a la corrección general del mercado y a la rotación de grandes ballenas, el impacto de este evento en UNI y en todo el sector DeFi fue mucho más allá de una simple vela alcista en un gráfico diario.
¿Cómo se integra BUIDL en Uniswap X?
Primero, hay que aclarar un hecho clave: BlackRock no ha simplemente depositado el token BUIDL en pools de liquidez V2 o V3 de Uniswap como un proyecto convencional, sino que lo ha integrado de manera fluida en Uniswap X, un protocolo de trading basado en intenciones (Intents-based).
Esta elección tiene un fuerte efecto demostrativo.
BUIDL es actualmente el fondo tokenizado de bonos del Tesoro estadounidense de mayor tamaño en el mercado, con activos subyacentes completamente respaldados por bonos del Tesoro, efectivo y acuerdos de recompra. Para activos de esta categoría institucional, los pools AMM tradicionales enfrentan obstáculos naturales como pérdidas impermanentes, ataques de MEV (valor extraído por los mineros) y dificultades regulatorias internas. La estructura de cotización RFQ (Request For Quote) que ofrece Uniswap X resuelve perfectamente estos problemas.
En el proceso de transacción real, Securitize Markets actúa como “guardian de la conformidad”. Todos los inversores que participan en transacciones con BUIDL deben pasar una preselección y entrar en una lista blanca, con un umbral de activos de al menos 5 millones de dólares; los market makers también son seleccionados, incluyendo a Wintermute, Flowdesk y Tokka Labs. Las transacciones se realizan en la cadena mediante contratos inteligentes inmutables, con liquidación atómica en tiempo real T+0, y las tarifas de gas y riesgos de MEV se encapsulan completamente.
El CEO de Securitize, Carlos Domingo, resume esta arquitectura diciendo: “Llevar la confianza y los estándares regulatorios de las finanzas tradicionales al ritmo y apertura de DeFi”.
Para BlackRock, esto no es solo un símbolo de “listado en la cadena”, sino un ejemplo completo de integración regulada de DeFi que puede ser replicado por otras instituciones tradicionales de gestión de activos.
¿Por qué BlackRock compró UNI? De “aire de gobernanza” a “participación en el protocolo”
Si la incorporación de BUIDL en la cadena representa una colaboración a nivel de negocio, la compra real de UNI por parte de BlackRock con dinero real es una alianza estratégica a nivel de capital.
Durante mucho tiempo, en la comunidad se bromeaba diciendo que UNI era un “token de gobernanza sin valor”: sus poseedores, además de votar en la comunidad, no podían obtener ninguna participación en los miles de millones de dólares en volumen de transacciones anuales de Uniswap. Sin embargo, esta situación cambió radicalmente tras la activación de la propuesta “UNIfication” en enero de 2026.
Dicha propuesta introdujo un mecanismo de quema mediante contratos inteligentes Token Jar + Firepit: todas las tarifas de protocolo provenientes de Uniswap V2, V3 y de los ordenadores de la red L2 Unichain, se canalizarán periódicamente hacia Token Jar; y la única forma de extraer ese valor es quemando UNI en Firepit en cantidad equivalente. Esto significa que el flujo de caja real del protocolo se ha programado por primera vez para transmitirse al mercado secundario, generando una deflación continua.
Según estimaciones de Talos citadas por Gate, en los 12 días previos a la implementación de la propuesta, las tarifas anuales de protocolo de Uniswap alcanzaron una tasa de entre 26 y 27 millones de dólares, con una quema anual estimada de entre 4 y 5 millones de UNI.
La decisión de BlackRock de comprar UNI en este momento refleja una aguda percepción de oportunidad:
Estado actual del precio de UNI y redefinición de la lógica de valoración
A raíz de la corrección general del mercado, UNI entró en una fase de consolidación tras un repunte impulsivo el 11 de febrero.
Datos de Gate (13-02-2026):
A corto plazo, la zona de 3,52 a 3,68 dólares representa la parte inferior de la zona de consolidación con mayor volumen de negociación; para una ruptura, se requiere que el volumen diario supere los 30 millones de dólares. El soporte fuerte se sitúa en torno a 2,80 dólares (nivel de retroceso de Fibonacci 0.618).
Pero aún más importante es la evolución del modelo de valoración en sí mismo. En el pasado, la valoración de UNI se basaba principalmente en su cuota de mercado de volumen de transacciones y crecimiento de usuarios, siguiendo un esquema típico de “valoración de internet”; ahora, con la activación de las tarifas y la implementación de la quema programada, UNI se está desplazando hacia un “activo deflacionario de valor relativo”. Aunque la capitalización actual de 2.110 millones de dólares implica un múltiplo de aproximadamente 207 veces los ingresos del protocolo, con expectativas de crecimiento altas, esto refleja la inevitable fase de maduración de un líder en DeFi.
Predicciones neutrales del Gate Research (2026-2031):
Basadas en hipótesis de penetración de RWA, adopción institucional y tasa de deflación, el valor central a largo plazo de UNI podría elevarse progresivamente. Para 2026, el rango operativo esperado es de 2,66 a 4,33 dólares, y si en 2031 la cuota de mercado de market making en cadenas tradicionales supera el 5%, el precio objetivo podría llegar a 8,42 dólares (con un retorno potencial nominal del +108.00% respecto al precio actual).
La “carrera lenta” de la regulación en DeFi y la observación del ecosistema por parte de Gate
Otra dimensión del ingreso de BlackRock en DeFi es la exploración de una vía regulada para que el capital tradicional masivo pueda participar.
A diferencia del verano DeFi de 2021, dominado por minoristas, la característica principal de esta entrada institucional es la “regulación previa”. Aunque BUIDL se ha desplegado en Uniswap, las transacciones están estrictamente limitadas a una lista blanca de inversores calificados; los market makers son seleccionados por Securitize; y en la capa de contratos inteligentes, se emplea un marco RFQ en lugar de pools AMM completamente no permisivos.
Esta estrategia “primero instituciones, luego retail” cumple con las estrictas reglas de gestión de riesgos de BlackRock como entidad regulada, y también proporciona un middleware reutilizable para que protocolos como Uniswap puedan aceptar exposiciones de activos tradicionales por trillones sin sacrificar su carácter sin permisos.
Como plataforma líder que conecta a inversores globales en criptomonedas, Gate continúa observando que, aunque en las primeras etapas el volumen de BUIDL sea limitado, su significado simbólico supera con creces el volumen en sí. La declaración de Hayden Adams, fundador de Uniswap, es clara: “Este es el paso más importante hacia ‘casi todo el valor puede ser transaccionado en cadena’”.
Resumen
La entrada de BlackRock en DeFi, mediante la integración de BUIDL en Uniswap X y la adquisición de UNI, representa en esencia una prueba de resistencia completa de la infraestructura descentralizada por parte de un gigante financiero tradicional.
Los resultados de esta prueba se irán manifestando en fases: a corto plazo, la velocidad de crecimiento del volumen real de BUIDL en Uniswap X; a mediano plazo, si el modelo de deflación “UNIfication” puede sostenerse en entornos de alto volumen; y a largo plazo, la aceptación final por parte de reguladores globales del marco “tarifas del protocolo-quemado de tokens”.
Para inversores y constructores enfocados en el ecosistema UNI, 2026 será sin duda un año de inflexión. UNI está experimentando una transición de “token de transacción” a “participación en el protocolo”, y el respaldo de BlackRock con esta señal institucional aporta un peso decisivo a esta transformación.
Gate continuará ofreciendo datos en tiempo real, análisis profundo y servicios de trading seguros para UNI y otros activos digitales de calidad. En una era en la que DeFi institucional se acerca rápidamente, mantener la racionalidad, centrarse en los fundamentos y reconocer a los verdaderos captadores de valor será clave para atravesar los ciclos del mercado.