A $70,000, pocos creían.
A $250,000, todos quieren participar.
Así funcionan los mercados.
Cuando los precios son bajos, la incertidumbre se siente fuerte. Los titulares son bajistas. La duda está en todas partes. Comprar se siente incómodo. Cuestionas la narrativa. Cuestionas a ti mismo.
Pero cuando los precios son altos, la confianza se vuelve contagiosa. Los medios se vuelven optimistas. Los analistas elevan los objetivos. El riesgo parece menor, aunque objetivamente sea mayor.
El activo no cambió.
La tecnología no cambió.
El calendario de suministro no cambió.
Lo que cambió fue la percepci
Ver originales