Antes, al alojarme en un hotel, el camarero me llevaba a cambiar de habitación y antes de abrir la puerta siempre tocaba la puerta primero


Siempre pensé que era alguna superstición o costumbre, así que respetaba eso
Hasta hoy
Estaba tomando una siesta y de repente entraron sin aviso
¡Y todavía me gusta dormir desnudo!
En ese momento, lo entendí completamente, esto no es superstición, es una lección de sangre y lágrimas🙂🙂🙂
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