El Bitcoin es, sin duda, la revolución del siglo.
Veamos qué está pasando en el mundo: inestabilidades geopolíticas, tensiones monetarias, sanciones económicas, crisis bancarias…
El sistema financiero tradicional muestra sus límites. Se desata una guerra, un banco cierra, un gobierno impone restricciones y el acceso a tu propio dinero se vuelve incierto.
Pero el Bitcoin, en cambio, sigue funcionando.
No pertenece a ningún Estado. No depende de ningún banco central. No duerme, no cierra, no conoce fronteras ni embargos. Mientras haya una conexión a internet en alguna parte del planeta, la red f
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