Orokai ha publicado un nuevo resumen de investigación que examina cómo se está utilizando hoy en día las finanzas descentralizadas no custodiales y por qué la adopción más amplia sigue siendo limitada. Publicado el 2 de febrero de 2026, desde Dubái, el informe se centra en las estructuras de incentivos a nivel de protocolo, la creciente responsabilidad que se asigna a los usuarios en los sistemas no custodiales y el papel que pueden desempeñar las capas de agregación para reducir la complejidad sin tomar custodia de los activos.
La investigación se enmarca en un contexto de incertidumbre económica global, inflación persistente y confianza debilitada en los productos bancarios tradicionales. A medida que las cuentas de ahorro y otros instrumentos convencionales luchan por preservar el poder adquisitivo, tanto los inversores minoristas como los institucionales exploran cada vez más alternativas en la cadena. Según Orokai, las DeFi no custodiales ya no son solo experimentales y ahora se utilizan ampliamente para actividades financieras prácticas, incluyendo staking, préstamos, comercio y gestión de activos en la cadena.
El análisis interno sugiere que el sector está en transición hacia una participación más estructurada, pero ese cambio requiere una transformación fundamental en la forma en que se entiende la custodia y el control. A diferencia de las finanzas tradicionales, donde el rendimiento recurrente generalmente depende de entregar los activos a bancos o gestores de activos, las DeFi no custodiales mantienen los activos en carteras controladas por el usuario. La interacción ocurre directamente con contratos inteligentes, reemplazando la discreción institucional por un código predefinido e inmutable. Orokai describe este modelo como uno basado en la soberanía, donde los participantes nunca solicitan acceso a sus propios fondos y en su lugar confían en una ejecución transparente y automatizada.
Complejidad, Agregación y el Camino a Seguir
A pesar de sus ventajas, la investigación identifica la complejidad operativa como el principal obstáculo para una adopción más amplia. La fragmentación entre protocolos, las interfaces de usuario inconsistentes y el tiempo necesario para evaluar riesgos, auditorías y costos de transacción hacen que las DeFi no custodiales sean difíciles de navegar para muchos participantes. Orokai argumenta que esta carga es incompatible con la forma en que la mayoría de los inversores asignan su tiempo, limitando efectivamente la audiencia a usuarios altamente técnicos.
Para abordar esto, el informe destaca la agregación como una solución estructural clave. En lugar de actuar como custodios, las capas de agregación buscan estandarizar el acceso a protocolos seleccionados, simplificar los flujos de interacción y abstraer la sobrecarga técnica, dejando los activos completamente bajo control del usuario. En este modelo, la agregación reduce la fricción sin reintroducir los riesgos de contraparte que las sistemas no custodiales están diseñados para evitar.
La investigación también señala un cambio más amplio en las prioridades del mercado. A medida que el sector DeFi madura, la atención se desplaza de los rendimientos destacados hacia la transparencia, la sostenibilidad y la conciencia del riesgo. Debido a que toda la actividad se registra en la cadena, los participantes pueden verificar de forma independiente las transacciones y el comportamiento del sistema en lugar de confiar en las divulgaciones de los intermediarios. Orokai concluye que este movimiento gradual hacia una infraestructura transparente y no custodial está transformando la forma en que se diseñan, evalúan y acceden a los mecanismos de rendimiento, marcando un paso importante en la evolución de las finanzas en la cadena.