Gate News informa que, el 7 de marzo, tras la advertencia del ministro de Energía de Catar de que la producción petrolera en la región del Golfo podría detenerse por completo en cuestión de días, los precios del petróleo han alcanzado su nivel más alto en más de dos años. El analista de Rystad Energy, Jorge Leon, afirmó que la situación actual representa un riesgo real para la economía mundial. Si esta situación se prolonga más de dos semanas, las probabilidades de que tenga un impacto muy significativo en el sistema energético y en las perspectivas macroeconómicas globales aumentan considerablemente. Si los países del Golfo no pueden exportar petróleo, deberán almacenarlo; y cuando se agote la capacidad de almacenamiento, tendrán que detener la producción. Leon considera que es “realista” esperar que los precios del petróleo superen los 100 dólares por barril, pero lo importante es cuánto tiempo se mantendrán en ese nivel. En ese momento, es muy probable que los gobiernos de todo el mundo liberen sus reservas de petróleo, como hicieron tras el conflicto entre Rusia y Ucrania. Lindsay James, estratega de Quilter, afirmó que una interrupción prolongada en toda la producción de petróleo y gas en la región del Golfo sería una situación extrema. La tendencia del mercado indica que los inversores esperan que el problema de la interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz se resuelva rápidamente, pero el riesgo de que la duración del conflicto sea mayor de lo inicialmente previsto aumenta cada día. Para las familias, la presión se centrará principalmente en los precios de la energía, en lugar de en un impacto generalizado de la inflación. El mayor riesgo económico proviene del aumento sostenido de los costos energéticos, lo que podría frenar gravemente el crecimiento económico.