Los mercados tienen esta capacidad notable de adaptarse y absorber shocks, y esa es precisamente la razón por la cual la economía global sigue en pie a pesar de las crecientes barreras comerciales y políticas proteccionistas. ¿La realidad? Solo estamos gestionando a través del populismo, no prosperando realmente por ello. Cuando los gobiernos imponen aranceles y restricciones, es la flexibilidad del mercado, no la política, la que evita que las cosas se desmoronen por completo. El sistema sobrevive mediante soluciones alternativas y redistribución, pero sobrevivir no es lo mismo que crecer.
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Los mercados tienen esta capacidad notable de adaptarse y absorber shocks, y esa es precisamente la razón por la cual la economía global sigue en pie a pesar de las crecientes barreras comerciales y políticas proteccionistas. ¿La realidad? Solo estamos gestionando a través del populismo, no prosperando realmente por ello. Cuando los gobiernos imponen aranceles y restricciones, es la flexibilidad del mercado, no la política, la que evita que las cosas se desmoronen por completo. El sistema sobrevive mediante soluciones alternativas y redistribución, pero sobrevivir no es lo mismo que crecer.