Crisis de Bioceres: la quiebra de la compañía matriz tras decisiones de Trucco

La quiebra solicitada por Bioceres S.A. desencadenó un enfrentamiento corporativo sin precedentes. En el centro de la disputa está Federico Trucco, CEO de Bioceres Crop Solutions (BIOX), a quien la empresa matriz responsabiliza por el colapso financiero que la llevó a solicitar protección legal. Los números hablan por sí solos: mientras que en 2024 la compañía registró pérdidas de $6.000 millones, durante el ejercicio fiscal 2025 (cerrado al 30 de junio) esas pérdidas se dispararon a $157.000 millones.

El deterioro patrimonial que forzó la quiebra

Desde Bioceres S.A. sostienen que la quiebra no fue una estrategia, sino una salida inevitable. “La magnitud del deterioro patrimonial no admite reinterpretaciones retrospectivas. Frente a la imposibilidad objetiva de atender obligaciones exigibles, la solicitud de quiebra no fue una opción estratégica sino una medida necesaria para encauzar la situación dentro del marco legal vigente”, explicó la compañía en su comunicado oficial.

La empresa ratifica su compromiso con la transparencia y con la resolución judicial de los hechos, confiando en que la documentación auditada y verificable permitirá evaluar las decisiones adoptadas y sus efectos patrimoniales. Los actuales accionistas de Bioceres S.A. —Bioceres Group Limited y Bioceres LLC, que concentran el 90% de las participaciones, más 41 accionistas minoritarios con el 10% restante— buscan ahora iniciar una acción social de responsabilidad. Esta herramienta legal permite a una empresa demandar a sus propios directores si considera que sus decisiones le provocaron daño económico, pudiendo incluso reclamar sobre el patrimonio personal de los imputados.

Pérdidas que se multiplicaron: de $6.000 a $157.000 millones

El salto en las pérdidas constituye el eje central del conflicto y las acusaciones de mismanagement. Esta brecha de aproximadamente $151.000 millones entre ambos ejercicios fiscales es, según Bioceres S.A., prueba concluyente de decisiones deficientes en la gestión del grupo.

Para la compañía matriz, la clave está en cómo se estructuró la reconfiguración corporativa tras la fusión de Bioceres Group Limited con Moolec Science a mediados de 2024. Cuando se esperaba que BIOX —identificado como “la joya del grupo”— contribuyera con aproximadamente u$s 285 millones en activos netos al balance consolidado, esa contribución nunca se materializó. La acusación es clara: Trucco habría separado deliberadamente BIOX de la estructura argentina, trasladando sus principales activos operativos a la compañía internacional y dejando a Bioceres S.A. como una “cáscara” cargada con la mayoría de las obligaciones financieras.

BIOX, Rizobacter y Pro Farm: los activos en disputa

La batalla por los activos operativos explica gran parte de la crisis. Rizobacter y Pro Farm son los dos pilares fundamentales de BIOX, y alrededor de ellos se articula la controversia.

A principios de 2026, el fondo accionista Jasper Lake, afectado por incumplimientos de pago, adquirió Pro Farm por apenas u$s 15 millones —una fracción mínima de los u$s 247 millones que había costado su adquisición original. Ese escaso pago cubre solo una mínima parte de la deuda con este accionista, dejando aproximadamente u$s 90 millones aún pendientes. La presión se ha concentrado en Rizobacter, que opera como garantía de esa deuda remanente.

Según fuentes cercanas a la compañía, la realidad operativa de BIOX hoy es crítica: la empresa está al borde de perder Rizobacter como consecuencia de las decisiones que fragmentaron el grupo. Esta pérdida significaría el colapso del activo más valioso que BIOX posee.

Acusaciones cruzadas: ¿debilidad financiera estructurada o estrategia de control?

Desde el círculo cercano a Trucco, la narrativa es completamente distinta. Sostienen que se trata de una “jugada extorsiva” liderada por Juan Sartori, principal accionista de Moolec y actual controlante de Bioceres S.A. Según esta perspectiva, la estrategia de Sartori habría buscado deliberadamente debilitar la estructura financiera del grupo para generar presión sobre sus activos clave —en particular BIOX y Rizobacter— con vistas a una eventual toma de control en condiciones más favorables.

Sartori es un empresario uruguayo y exsenador que actualmente preside Union Group International Holdings, una firma de inversión privada que jugó un rol determinante en la estructura que permitió la salida a bolsa de BIOX. Además de su control en Moolec Science, Sartori integra desde hace poco más de un año el directorio de Adecoagro, uno de los principales conglomerados agroindustriales de la región, controlado por el gigante cripto Tether. También es copropietario del club de fútbol inglés Sunderland y cofundador y presidente de Union Acquisition Corp.

La convergencia de estos roles concentra un poder corporativo significativo, lo que desde el entorno de Trucco refuerza la tesis de una maniobra coordinada para reestructurar el control del grupo. Mientras Bioceres S.A. espera resolución judicial, BIOX permanece bajo presión y los acreedores aguardan claridad sobre el futuro de sus garantías operativas.

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