El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó el lunes que las autoridades de El Salvador están negociando la venta de la billetera estatal de Bitcoin Chivo y que “los avances son satisfactorios”. Esta es una de las condiciones clave del acuerdo de préstamo de 1,400 millones de dólares que el FMI ofreció en mayo. Hasta ahora, El Salvador posee 7,509 bitcoins, que a precios de publicación valen aproximadamente 659 millones de dólares. Este juego de Bitcoin entre el FMI y Bukele está entrando en un momento crucial.
intercambio político detrás del préstamo de 1,4 mil millones de dólares del FMI
(fuente:FMI)
El jefe de la delegación del Fondo Monetario Internacional en El Salvador emitió un comunicado el lunes, señalando claramente que el gobierno de El Salvador sigue en negociaciones específicas con los funcionarios del fondo sobre asuntos relacionados con Bitcoin, “las negociaciones para la venta de la billetera electrónica Chivo del gobierno también están avanzando bien”. Un portavoz del FMI indicó que ambas partes también están en discusiones separadas sobre la compra de Bitcoin, pero se negó a revelar los detalles de la transacción.
Esta negociación se deriva del protocolo alcanzado en mayo de 2025, donde el FMI acordó proporcionar el primer desembolso de 120 millones de dólares del plan de préstamo de 1,400 millones de dólares a El Salvador. Como condición a cambio, el gobierno de El Salvador debe hacer tres compromisos clave: detener la compra de Bitcoin, limitar la participación del sector público en actividades económicas relacionadas con Bitcoin, y retirarse gradualmente del plan de billetera Chivo. El protocolo también establece claramente que la aceptación de Bitcoin por parte del sector privado se basará en principios voluntarios y no en requisitos obligatorios.
Sin embargo, este protocolo ha estado lleno de controversias desde el principio. Un informe del FMI de julio indica que el gobierno de El Salvador no ha comprado ninguna Bitcoin desde diciembre de 2024, pero las declaraciones públicas de la oficina de Bitcoin de El Salvador cuentan una historia diferente. Esta oficina ha estado anunciando continuamente la compra de criptomonedas en las redes sociales, incluyendo una compra masiva de 1,090 monedas que valían aproximadamente 100 millones de dólares en noviembre. Esta contradicción ha suscitado dudas sobre la situación de la ejecución del protocolo.
Las negociaciones para la venta de la billetera Chivo son la parte más compleja del protocolo. Esta billetera de Bitcoin, lanzada por el gobierno de El Salvador en 2021, fue la infraestructura básica del plan de Bitcoin como moneda de curso legal del presidente Bukele. El gobierno airdropeó 30 dólares en equivalentes de Bitcoin a cada usuario registrado, intentando impulsar el uso de Bitcoin en las transacciones diarias. Sin embargo, la billetera Chivo ha enfrentado numerosos problemas desde su lanzamiento, incluyendo fallos técnicos, vulnerabilidades de seguridad y pérdida de usuarios. Actualmente, no está claro quiénes son los posibles compradores y cuál será el rango de precios de venta; el FMI ha declarado que no puede comentar sobre los detalles de la transacción.
La fe en Bitcoin de Bugley y la presión de la realidad
A pesar de la presión del FMI, el presidente Bukele declaró públicamente en marzo que el gobierno continuará implementando la estrategia de inversión en Bitcoin, comprando al menos un Bitcoin al día. “Este impulso no se detendrá” se ha convertido en su lema emblemático al responder a las dudas del exterior. Esta actitud firme refleja la profunda fe de Bukele en Bitcoin, pero también ha llevado a El Salvador a una situación embarazosa de conflicto directo con el acuerdo del FMI.
El Salvador se convirtió en 2021 en el primer país del mundo en reconocer el Bitcoin como moneda de curso legal, una decisión histórica que se debe en gran parte al fuerte impulso de Bukele. Según los datos proporcionados por la oficina de Bitcoin del país, hasta el lunes, el gobierno de El Salvador posee 7509 monedas de Bitcoin, que, a precios de mercado en ese momento, equivalen a aproximadamente 87294 dólares, con un valor total de aproximadamente 659 millones de dólares. Aunque esta inversión no representa una gran proporción del PIB del país, sigue siendo una apuesta bastante considerable para una pequeña economía con un presupuesto anual de alrededor de 8000 millones de dólares.
La estrategia de Bitcoin de Bukele enfrenta una doble presión. Por un lado, los préstamos del FMI son cruciales para la estabilidad fiscal de El Salvador, que necesita estos fondos para hacer frente al servicio de la deuda y a la construcción de infraestructura. Por otro lado, abandonar la compra y venta de Bitcoin a través de la billetera Chivo sería visto como un reconocimiento del fracaso del experimento de Bitcoin como moneda de curso legal, lo que dañaría gravemente la imagen política de Bukele y su agenda de reformas.
No está claro cómo la declaración pública de Bukele afectará el acuerdo con el FMI. Una posible explicación es que el gobierno de El Salvador ha adoptado una estrategia de “conformidad superficial y resistencia real”, cumpliendo con los requisitos del FMI a nivel oficial, pero continuando las compras a través de entidades semioficiales como la oficina de Bitcoin. Otra posibilidad es que ambas partes estén renegociando los términos del acuerdo, buscando un compromiso que satisfaga los requisitos regulatorios del FMI y que al mismo tiempo preserve parte de la estrategia de Bitcoin.
Las tres grandes dificultades del experimento de Bitcoin en El Salvador
1. La lucha entre la presión financiera y las condiciones del FMI
· Un préstamo de 14 mil millones de dólares es crucial para el reembolso de la deuda, pero el precio es renunciar a la soberanía del Bitcoin.
· Vender la Billetera Chivo significa salir de la infraestructura criptográfica estatal, debilitando las herramientas de política.
2. Conflicto entre la imagen política y el compromiso de reforma
· La moneda legal de Bitcoin es la política emblemática de Bukele, renunciar es igual a reconocer el fracaso.
· La fuerte promoción de la ley de Bitcoin en 2021 provocó controversias tanto a nivel nacional como internacional, y retirar la ley dañará la credibilidad política.
3. La volatilidad del mercado y la ponderación del valor a largo plazo
· Poseer 7509 monedas de Bitcoin cuyo valor fluctúa drásticamente en el mercado, el riesgo financiero es impredecible.
· Si Bitcoin se aprecia a largo plazo, vender anticipadamente significará perder una gran oportunidad de ganancias.
El futuro de las reservas de Bitcoin de 659 millones de dólares
Las negociaciones para la venta de la Billetera Chivo “progresan bien”, pero esto no significa que el experimento de Bitcoin en El Salvador esté llegando a su fin. La cuestión clave es si, después de la venta de Chivo, el gobierno de El Salvador continuará manteniendo los 7509 Bit existentes y si dejará de comprar nuevos Bit por completo.
Desde un punto de vista técnico, la venta de la billetera Chivo no necesariamente requiere que El Salvador venda sus reservas de Bitcoin. La billetera Chivo es una infraestructura de pago, mientras que el Bitcoin que posee el gobierno es un activo de reserva nacional, y ambos pueden separarse legal y financieramente. El Salvador puede vender los derechos de operación de la billetera Chivo a empresas privadas, mientras mantiene sus reservas de Bitcoin como una inversión a largo plazo. Este arreglo puede satisfacer los requerimientos del FMI sobre la reducción de la participación del sector público en las actividades económicas de Bitcoin, a la vez que se preserva la fe de Bukele en el Bitcoin.
Sin embargo, el verdadero objetivo del FMI puede no ser solo vender la Billetera Chivo, sino revertir completamente la política de Bitcoin de El Salvador. El FMI ha mantenido una actitud cautelosa hacia las criptomonedas, considerando que la alta volatilidad de Bitcoin representa un riesgo sistémico para las pequeñas economías. Si El Salvador continúa manteniendo cientos de millones de dólares en Bitcoin, una vez que el mercado colapse, podría desencadenar una crisis fiscal, que finalmente requeriría la asistencia del FMI. Por lo tanto, es muy probable que el FMI presione a El Salvador en las negociaciones posteriores para que reduzca gradualmente sus reservas de Bitcoin.
La evaluación del experimento de Bitcoin de El Salvador es polarizada. Los partidarios creen que es un valiente intento de un pequeño país de desafiar la hegemonía del dólar y explorar la soberanía financiera, y que a largo plazo la apreciación de Bitcoin traerá enormes beneficios a El Salvador. Los críticos, por otro lado, señalan que la política de Bitcoin como moneda de curso legal ha exacerbado la inestabilidad financiera, los ciudadanos comunes sufren pérdidas debido a su falta de familiaridad con las criptomonedas, y es extremadamente irresponsable que el gobierno apueste recursos fiscales valiosos en activos especulativos.
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El Salvador negocia la venta de la billetera Bitcoin, ¿a dónde van los 659 millones de dólares en BTC?
El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó el lunes que las autoridades de El Salvador están negociando la venta de la billetera estatal de Bitcoin Chivo y que “los avances son satisfactorios”. Esta es una de las condiciones clave del acuerdo de préstamo de 1,400 millones de dólares que el FMI ofreció en mayo. Hasta ahora, El Salvador posee 7,509 bitcoins, que a precios de publicación valen aproximadamente 659 millones de dólares. Este juego de Bitcoin entre el FMI y Bukele está entrando en un momento crucial.
intercambio político detrás del préstamo de 1,4 mil millones de dólares del FMI
(fuente:FMI)
El jefe de la delegación del Fondo Monetario Internacional en El Salvador emitió un comunicado el lunes, señalando claramente que el gobierno de El Salvador sigue en negociaciones específicas con los funcionarios del fondo sobre asuntos relacionados con Bitcoin, “las negociaciones para la venta de la billetera electrónica Chivo del gobierno también están avanzando bien”. Un portavoz del FMI indicó que ambas partes también están en discusiones separadas sobre la compra de Bitcoin, pero se negó a revelar los detalles de la transacción.
Esta negociación se deriva del protocolo alcanzado en mayo de 2025, donde el FMI acordó proporcionar el primer desembolso de 120 millones de dólares del plan de préstamo de 1,400 millones de dólares a El Salvador. Como condición a cambio, el gobierno de El Salvador debe hacer tres compromisos clave: detener la compra de Bitcoin, limitar la participación del sector público en actividades económicas relacionadas con Bitcoin, y retirarse gradualmente del plan de billetera Chivo. El protocolo también establece claramente que la aceptación de Bitcoin por parte del sector privado se basará en principios voluntarios y no en requisitos obligatorios.
Sin embargo, este protocolo ha estado lleno de controversias desde el principio. Un informe del FMI de julio indica que el gobierno de El Salvador no ha comprado ninguna Bitcoin desde diciembre de 2024, pero las declaraciones públicas de la oficina de Bitcoin de El Salvador cuentan una historia diferente. Esta oficina ha estado anunciando continuamente la compra de criptomonedas en las redes sociales, incluyendo una compra masiva de 1,090 monedas que valían aproximadamente 100 millones de dólares en noviembre. Esta contradicción ha suscitado dudas sobre la situación de la ejecución del protocolo.
Las negociaciones para la venta de la billetera Chivo son la parte más compleja del protocolo. Esta billetera de Bitcoin, lanzada por el gobierno de El Salvador en 2021, fue la infraestructura básica del plan de Bitcoin como moneda de curso legal del presidente Bukele. El gobierno airdropeó 30 dólares en equivalentes de Bitcoin a cada usuario registrado, intentando impulsar el uso de Bitcoin en las transacciones diarias. Sin embargo, la billetera Chivo ha enfrentado numerosos problemas desde su lanzamiento, incluyendo fallos técnicos, vulnerabilidades de seguridad y pérdida de usuarios. Actualmente, no está claro quiénes son los posibles compradores y cuál será el rango de precios de venta; el FMI ha declarado que no puede comentar sobre los detalles de la transacción.
La fe en Bitcoin de Bugley y la presión de la realidad
A pesar de la presión del FMI, el presidente Bukele declaró públicamente en marzo que el gobierno continuará implementando la estrategia de inversión en Bitcoin, comprando al menos un Bitcoin al día. “Este impulso no se detendrá” se ha convertido en su lema emblemático al responder a las dudas del exterior. Esta actitud firme refleja la profunda fe de Bukele en Bitcoin, pero también ha llevado a El Salvador a una situación embarazosa de conflicto directo con el acuerdo del FMI.
El Salvador se convirtió en 2021 en el primer país del mundo en reconocer el Bitcoin como moneda de curso legal, una decisión histórica que se debe en gran parte al fuerte impulso de Bukele. Según los datos proporcionados por la oficina de Bitcoin del país, hasta el lunes, el gobierno de El Salvador posee 7509 monedas de Bitcoin, que, a precios de mercado en ese momento, equivalen a aproximadamente 87294 dólares, con un valor total de aproximadamente 659 millones de dólares. Aunque esta inversión no representa una gran proporción del PIB del país, sigue siendo una apuesta bastante considerable para una pequeña economía con un presupuesto anual de alrededor de 8000 millones de dólares.
La estrategia de Bitcoin de Bukele enfrenta una doble presión. Por un lado, los préstamos del FMI son cruciales para la estabilidad fiscal de El Salvador, que necesita estos fondos para hacer frente al servicio de la deuda y a la construcción de infraestructura. Por otro lado, abandonar la compra y venta de Bitcoin a través de la billetera Chivo sería visto como un reconocimiento del fracaso del experimento de Bitcoin como moneda de curso legal, lo que dañaría gravemente la imagen política de Bukele y su agenda de reformas.
No está claro cómo la declaración pública de Bukele afectará el acuerdo con el FMI. Una posible explicación es que el gobierno de El Salvador ha adoptado una estrategia de “conformidad superficial y resistencia real”, cumpliendo con los requisitos del FMI a nivel oficial, pero continuando las compras a través de entidades semioficiales como la oficina de Bitcoin. Otra posibilidad es que ambas partes estén renegociando los términos del acuerdo, buscando un compromiso que satisfaga los requisitos regulatorios del FMI y que al mismo tiempo preserve parte de la estrategia de Bitcoin.
Las tres grandes dificultades del experimento de Bitcoin en El Salvador
1. La lucha entre la presión financiera y las condiciones del FMI
· Un préstamo de 14 mil millones de dólares es crucial para el reembolso de la deuda, pero el precio es renunciar a la soberanía del Bitcoin.
· Vender la Billetera Chivo significa salir de la infraestructura criptográfica estatal, debilitando las herramientas de política.
2. Conflicto entre la imagen política y el compromiso de reforma
· La moneda legal de Bitcoin es la política emblemática de Bukele, renunciar es igual a reconocer el fracaso.
· La fuerte promoción de la ley de Bitcoin en 2021 provocó controversias tanto a nivel nacional como internacional, y retirar la ley dañará la credibilidad política.
3. La volatilidad del mercado y la ponderación del valor a largo plazo
· Poseer 7509 monedas de Bitcoin cuyo valor fluctúa drásticamente en el mercado, el riesgo financiero es impredecible.
· Si Bitcoin se aprecia a largo plazo, vender anticipadamente significará perder una gran oportunidad de ganancias.
El futuro de las reservas de Bitcoin de 659 millones de dólares
Las negociaciones para la venta de la Billetera Chivo “progresan bien”, pero esto no significa que el experimento de Bitcoin en El Salvador esté llegando a su fin. La cuestión clave es si, después de la venta de Chivo, el gobierno de El Salvador continuará manteniendo los 7509 Bit existentes y si dejará de comprar nuevos Bit por completo.
Desde un punto de vista técnico, la venta de la billetera Chivo no necesariamente requiere que El Salvador venda sus reservas de Bitcoin. La billetera Chivo es una infraestructura de pago, mientras que el Bitcoin que posee el gobierno es un activo de reserva nacional, y ambos pueden separarse legal y financieramente. El Salvador puede vender los derechos de operación de la billetera Chivo a empresas privadas, mientras mantiene sus reservas de Bitcoin como una inversión a largo plazo. Este arreglo puede satisfacer los requerimientos del FMI sobre la reducción de la participación del sector público en las actividades económicas de Bitcoin, a la vez que se preserva la fe de Bukele en el Bitcoin.
Sin embargo, el verdadero objetivo del FMI puede no ser solo vender la Billetera Chivo, sino revertir completamente la política de Bitcoin de El Salvador. El FMI ha mantenido una actitud cautelosa hacia las criptomonedas, considerando que la alta volatilidad de Bitcoin representa un riesgo sistémico para las pequeñas economías. Si El Salvador continúa manteniendo cientos de millones de dólares en Bitcoin, una vez que el mercado colapse, podría desencadenar una crisis fiscal, que finalmente requeriría la asistencia del FMI. Por lo tanto, es muy probable que el FMI presione a El Salvador en las negociaciones posteriores para que reduzca gradualmente sus reservas de Bitcoin.
La evaluación del experimento de Bitcoin de El Salvador es polarizada. Los partidarios creen que es un valiente intento de un pequeño país de desafiar la hegemonía del dólar y explorar la soberanía financiera, y que a largo plazo la apreciación de Bitcoin traerá enormes beneficios a El Salvador. Los críticos, por otro lado, señalan que la política de Bitcoin como moneda de curso legal ha exacerbado la inestabilidad financiera, los ciudadanos comunes sufren pérdidas debido a su falta de familiaridad con las criptomonedas, y es extremadamente irresponsable que el gobierno apueste recursos fiscales valiosos en activos especulativos.