Odaily星球日报讯 Cuando llegue el 1 de enero de 2026, las nuevas medidas fiscales relacionadas con algunas transferencias internacionales entrarán en vigor en Estados Unidos. Según las regulaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU. y la Agencia de Impuestos Internos (IRS), a partir del 1 de enero de 2026, los proveedores de servicios de transferencia deberán retener un 1% de impuestos en las transacciones de transferencia que cumplan con los requisitos y reportarlas según lo establecido. Las regulaciones indican que cuando el remitente realiza una transferencia internacional utilizando efectivo o instrumentos de pago en especie (incluidos cheques, pagarés bancarios, etc.) como fuente de fondos, será necesario pagar dicho impuesto; en cambio, las transferencias mediante cuentas bancarias en EE. UU. o usando tarjetas de débito, crédito, etc., generalmente no están sujetas a impuestos. Esta medida forma parte de la ley de impuestos y gastos “Grandioso y Bello” impulsada por el gobierno de Trump. Según la IRS, este impuesto aplica a los remitentes internacionales, incluidos ciudadanos y residentes estadounidenses. Algunos expertos en impuestos consideran que “las transferencias de criptomonedas y stablecoins no se consideran transferencias de remesas sujetas a impuestos”. Es decir, las stablecoins no entran en la categoría de “instrumentos de pago en especie” dentro del alcance de este impuesto, aunque la situación real aún no está clara.