El multimillonario inversor en criptomonedas Arthur Hayes ha vuelto a ofrecer una predicción de precio de Bitcoin altamente controvertida. Él afirma que, en un contexto de expansión continua de los balances de los bancos centrales globales y aumento de la presión inflacionaria, Bitcoin podría subir hasta 575,000 dólares para finales de 2026. Esta predicción ha generado rápidamente atención en el mercado y ha reavivado el debate sobre el “valor a largo plazo de Bitcoin”.
Hayes señala que la economía global enfrenta múltiples desafíos, como altos niveles de deuda, inflación persistente y crecimiento débil. En este entorno, las herramientas de política monetaria de los bancos centrales son muy limitadas, y si la economía se desacelera aún más, la opción más directa suele ser inyectar liquidez en el mercado mediante políticas de flexibilización monetaria. La experiencia histórica muestra que cada ronda de expansión monetaria masiva ha debilitado el poder adquisitivo de las monedas fiduciarias.
En su opinión, Bitcoin es precisamente una “herramienta de cobertura natural” en este tipo de entorno. A diferencia de las monedas fiduciarias, la cantidad total de Bitcoin está limitada de forma permanente a 21 millones, sin control de ningún gobierno o banco central. Esta escasez le confiere un atractivo único en ciclos de depreciación monetaria. Cuando la confianza en el sistema monetario tradicional disminuye, los fondos suelen fluir hacia activos no soberanos como Bitcoin.
La predicción de Hayes sobre el precio de Bitcoin no surge de la nada. Él revisa varios ciclos de mercado pasados y señala que, cada vez que la liquidez global se expande significativamente, Bitcoin tiende a ser uno de los activos de riesgo que reaccionan más rápido y con mayores ganancias. Además, la estructura actual del mercado ya no es la misma que en etapas tempranas; los inversores institucionales participan en profundidad, y productos como los ETF de Bitcoin, la asignación en balances corporativos y los servicios de custodia profesional están redefiniendo la relación entre oferta y demanda.
Con una demanda en constante crecimiento y una oferta adicional limitada, Hayes cree que en el próximo ciclo completo de mercado alcista, el precio de Bitcoin tiene un potencial de crecimiento exponencial. Enfatiza que Bitcoin ya no es solo un activo especulativo, sino que se está convirtiendo gradualmente en una herramienta financiera para cubrir la inflación, errores de política y la incertidumbre macroeconómica.
Por supuesto, Hayes también advierte que Bitcoin sigue siendo un activo altamente volátil; los 575,000 dólares no son un resultado garantizado, sino una proyección a largo plazo basada en las tendencias monetarias globales. Pero lo que sí es seguro es que, mientras la “lógica de impresión de dinero” no cambie, la narrativa a largo plazo de Bitcoin seguirá siendo atractiva. Por eso cada vez más inversores están prestando atención a la posible evolución de Bitcoin antes y después de 2026.
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Arthur Hayes predice audazmente: la expansión monetaria global volverá a ocurrir, y Bitcoin podría alcanzar los 575,000 dólares en 2026
El multimillonario inversor en criptomonedas Arthur Hayes ha vuelto a ofrecer una predicción de precio de Bitcoin altamente controvertida. Él afirma que, en un contexto de expansión continua de los balances de los bancos centrales globales y aumento de la presión inflacionaria, Bitcoin podría subir hasta 575,000 dólares para finales de 2026. Esta predicción ha generado rápidamente atención en el mercado y ha reavivado el debate sobre el “valor a largo plazo de Bitcoin”.
Hayes señala que la economía global enfrenta múltiples desafíos, como altos niveles de deuda, inflación persistente y crecimiento débil. En este entorno, las herramientas de política monetaria de los bancos centrales son muy limitadas, y si la economía se desacelera aún más, la opción más directa suele ser inyectar liquidez en el mercado mediante políticas de flexibilización monetaria. La experiencia histórica muestra que cada ronda de expansión monetaria masiva ha debilitado el poder adquisitivo de las monedas fiduciarias.
En su opinión, Bitcoin es precisamente una “herramienta de cobertura natural” en este tipo de entorno. A diferencia de las monedas fiduciarias, la cantidad total de Bitcoin está limitada de forma permanente a 21 millones, sin control de ningún gobierno o banco central. Esta escasez le confiere un atractivo único en ciclos de depreciación monetaria. Cuando la confianza en el sistema monetario tradicional disminuye, los fondos suelen fluir hacia activos no soberanos como Bitcoin.
La predicción de Hayes sobre el precio de Bitcoin no surge de la nada. Él revisa varios ciclos de mercado pasados y señala que, cada vez que la liquidez global se expande significativamente, Bitcoin tiende a ser uno de los activos de riesgo que reaccionan más rápido y con mayores ganancias. Además, la estructura actual del mercado ya no es la misma que en etapas tempranas; los inversores institucionales participan en profundidad, y productos como los ETF de Bitcoin, la asignación en balances corporativos y los servicios de custodia profesional están redefiniendo la relación entre oferta y demanda.
Con una demanda en constante crecimiento y una oferta adicional limitada, Hayes cree que en el próximo ciclo completo de mercado alcista, el precio de Bitcoin tiene un potencial de crecimiento exponencial. Enfatiza que Bitcoin ya no es solo un activo especulativo, sino que se está convirtiendo gradualmente en una herramienta financiera para cubrir la inflación, errores de política y la incertidumbre macroeconómica.
Por supuesto, Hayes también advierte que Bitcoin sigue siendo un activo altamente volátil; los 575,000 dólares no son un resultado garantizado, sino una proyección a largo plazo basada en las tendencias monetarias globales. Pero lo que sí es seguro es que, mientras la “lógica de impresión de dinero” no cambie, la narrativa a largo plazo de Bitcoin seguirá siendo atractiva. Por eso cada vez más inversores están prestando atención a la posible evolución de Bitcoin antes y después de 2026.