Según Reuters, citando a Counterpoint Research, las entregas globales de smartphones cayeron un 11% interanual en el 2T, el peor desempeño del período desde 2013. La caída se debió principalmente a la escasez de chips de memoria, ya que los proveedores priorizaron la asignación de capacidad a clientes de centros de datos de IA con mayores márgenes, obligando a los fabricantes de teléfonos a subir los precios en medio del aumento de los costes de componentes.
Apple rompió la tendencia con envíos de iPhone que crecieron un 3% en el 2T, alcanzando un récord del 20% de cuota de mercado global. Samsung lideró con un 24% de cuota, mientras que Xiaomi, Oppo y Vivo registraron las caídas más pronunciadas, ya que los dispositivos de gama baja y media fueron los más afectados por la presión de costes de la memoria.