De acuerdo con Goldman Sachs, los bancos centrales comprarán oro a un ritmo de 50 toneladas por mes en 2026, desacelerando a 40 toneladas mensuales en 2027, aunque esta demanda sostenida seguirá proporcionando un soporte estructural de precios.
Una encuesta separada del World Gold Council realizada entre febrero y mayo entre 76 bancos centrales mostró que un récord del 45% de los encuestados planea aumentar sus reservas de oro en los próximos 12 meses, el nivel más alto en la historia de la encuesta. Aproximadamente el 90% de los encuestados espera que las tenencias de oro de los bancos centrales globales aumenten durante el mismo periodo, mientras que el resto anticipa que no habrá cambios.