Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, el 25 de julio, las fuerzas ucranianas atacaron un buque mercante iraní en el mar Caspio, causando la muerte de una persona y heridas a otra. Irán calificó el ataque como un “acto de agresión” y prometió “defender de forma decisiva” sus intereses y su seguridad, acusando a Ucrania de intentar ampliar el alcance del conflicto entre Rusia y Ucrania. Irán advirtió que el gobierno de Ucrania y sus partidarios se enfrentarían a consecuencias por el ataque.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, señaló el mismo día que las fuerzas ucranianas habían atacado un buque de guerra ruso y varios buques en el mar Caspio que transportaban suministros militares “relacionados con Irán”.