Según Bloomberg, el 2 de julio, las principales naciones europeas han aceptado internamente que las tarifas de envío del Estrecho de Ormuz a Irán y Omán son "inevitables", según fuentes citadas por PANews. Los países europeos condicionan la aceptación a que Irán y Omán se comprometan a cobrar de manera no discriminatoria según la nacionalidad del buque, y presionan para el establecimiento de una coalición marítima internacional que elimine minas.
Estados Unidos y las naciones del Golfo Árabe mantienen públicamente que Irán y Omán no tienen derecho a cobrar ninguna tarifa de paso según el derecho marítimo internacional y evitar sentar un precedente para otras naciones. Mientras tanto, Omán se basa en el peaje del Estrecho de Malaca y el fondo de seguridad como modelos de referencia para equilibrar las demandas de Irán con la estabilidad del transporte marítimo global.