Según el portavoz militar hutí, Yahya, aviones de combate saudíes ingresaron al espacio aéreo yemení en la madrugada del 3 de julio, intentando impedir que una aeronave civil iraní aterrizara en el Aeropuerto Internacional de Saná. Las fuerzas de defensa aérea hutíes lanzaron múltiples misiles antiaéreos en respuesta, obligando a los aviones de guerra a retirarse del espacio aéreo yemení.
Los hutíes advirtieron que cualquier violación adicional del espacio aéreo u operaciones militares contra ellos desencadenarían ataques de represalia contra aeropuertos saudíes e infraestructura vital. El grupo reafirmó su compromiso de mantener el servicio aéreo entre Saná y Teherán, y expresó su agradecimiento por el apoyo de Irán en la reanudación de los vuelos. Arabia Saudita no ha respondido a la declaración.