Según el análisis de Serenity reportado por BlockBeats el 30 de junio, la competencia de IA entre Estados Unidos y China se asemeja cada vez más a una 'guerra fría moderna', pasando de la competencia por arsenales nucleares a sistemas superinteligentes con capacidades ofensivas y defensivas duales. El enfrentamiento abarca múltiples frentes, incluidos los controles de exportación en la cadena de suministro entre los gigantes tecnológicos chinos, japoneses y estadounidenses.
Serenity señala una paradoja crítica: ambas partes siguen profundamente interdependientes: EE. UU. depende de China para tierras raras y materias primas, mientras que China depende de la tecnología de litografía EUV occidental, las herramientas EDA y los sustratos de precisión. Esta dependencia mutua ha mantenido una 'relación de intercambio' entre las exportaciones de chips de IA y los suministros de tierras raras, pero Serenity advierte que, a medida que China fortalece sus capacidades autónomas, el efecto disuasorio de esta interdependencia contra la escalada se está debilitando y podría convertirse en un punto de inflexión crítico para la pérdida de control.