Según el Korea Development Institute, el 27 de julio, la red de transmisión eléctrica de Corea del Sur solo se expandió un 26% en dos décadas, mientras que la capacidad de generación aumentó un 154%, creando cuellos de botella críticos para la expansión de la energía renovable. El informe del KDI, publicado por los investigadores Im Hee-hyun y Jeong Seong-hun, destaca que Corea del Sur pretende desplegar 100 GW de capacidad renovable acumulada para 2030, pero la capacidad instalada acumulada era de apenas 39,1 GW a mediados de 2026, lo que exige una tasa de despliegue cuatro veces superior al promedio histórico.
El análisis revela preocupaciones de rentabilidad en las subvenciones a las renovables. Un análisis de coste-beneficio mostró que, al excluir los efectos de aprendizaje de la capacidad acumulada, las subvenciones a la solar solo arrojaron 0,89 won en beneficios por cada won gastado, mientras que la energía eólica devolvió 0,80 won, por debajo del coste. En contraste, las subvenciones renovables de EE. UU. generaron 3,50 won y 5,21 won en beneficios por cada won invertido para la solar y la eólica, respectivamente, lo que indica que los programas de apoyo de Corea del Sur se quedan rezagados en eficiencia.