El 25 de julio, el Starship de SpaceX completó su decimotercera prueba de vuelo y desplegó con éxito 20 satélites operativos Starlink V3 de tercera generación, lo que marcó la primera misión del Starship de la compañía desde que salió a bolsa en Nasdaq en junio. La prueba validó objetivos clave, incluida la implementación de satélites, la extensión de la antena y del panel solar, y la recuperación del propulsor.
Cada satélite V3 ofrece una capacidad de enlace descendente de 1 Tbps, aproximadamente 10,7 veces superior a la V2 Mini. Un Starship totalmente cargado puede transportar 60 satélites V3, entregando 60 Tbps por lanzamiento, equivalente a 40 vuelos de Falcon 9, según datos de SpaceX.