Según CNBC, el presidente Trump compró entre 1 millón y 5 millones de dólares en acciones de Axon Enterprise el 10 de febrero, apenas dos semanas antes de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas publicara un aviso el 24 de febrero solicitando un contrato por cinco años y 220 millones de dólares para aproximadamente 17 800 nuevas Taser.
Expertos en adquisiciones federales y especialistas en aplicación de la ley dijeron a CNBC que las especificaciones del aviso de ICE parecían diseñadas para las capacidades de Axon, incluido un alcance de 45 pies y 10 sondas dirigidas individualmente, especificaciones que, según los expertos, excluyen efectivamente a otros postores. Axon fabrica aproximadamente el 90 % de las Taser en EE. UU. La declaración financiera de Trump, presentada en mayo, mostró que la compra de acciones no se había hecho pública hasta entonces. Expertos en ética señalaron que el momento genera preocupaciones sobre apariencia de conflicto, aunque no hay evidencia de que Trump estuviera involucrado en el proceso de contratación o de que Axon tuviera conocimiento de su compra.