Deutsche Welle informó que el Departamento de Defensa de EE. UU. y la empresa minera australiana Lynas firmaron en marzo un acuerdo de suministro de tierras raras por 96 millones de dólares, lo que desató protestas en Malasia, donde está ubicada la principal instalación de refinado de Gebeng del país.
Más de 50 ONG malayas y activistas civiles instan al gobierno a boicotear el acuerdo o a obtener garantías de que los materiales de tierras raras producidos allí no se utilizarán en sistemas de armas. Los manifestantes señalan su preocupación de que las exportaciones de tierras raras podrían, indirectamente, respaldar armas de EE. UU. suministradas a Israel. El gobierno de Malasia debe declarar su postura oficial sobre el acuerdo antes de finales de julio.