De acuerdo con E Daily, el IPC de EE. UU. de junio cayó un 0,4% mes a mes el 14 de julio, marcando la primera caída mensual desde abril de 2020, y se situó por debajo de las expectativas del mercado: 3,5% interanual frente a lo previsto de 3,8%. La lectura de inflación más débil hizo que las probabilidades de una subida de tipos en julio se desplomaran del 42% al 17% en CME FedWatch, y el S&P 500 subió un 0,38% hasta 7.543,59, mientras que el Nasdaq Composite ganó un 0,90% hasta 26.107,01.
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Walsh, subrayó el compromiso del banco central con la lucha contra la inflación, llamándola “un impuesto impuesto a los estadounidenses” y declarando un “cambio de régimen” en la política monetaria. Sin embargo, el aumento de las tensiones en Oriente Medio reavivó las primas de riesgo geopolítico: el Brent subió un 1,7% hasta 84,73 USD por barril, lo que sugiere que los riesgos de nuevas subidas de tipos podrían no desaparecer por completo pese a la lectura de CPI más favorable.