
El Return on Investment (ROI) es la métrica que compara el beneficio neto frente al capital inicial invertido, y sirve como indicador esencial para determinar si una inversión resulta rentable. El ROI enfrenta las ganancias netas obtenidas al coste original, normalmente expresado como porcentaje o múltiplo.
En términos simples, el ROI muestra la relación entre el total que recuperas de un activo y la cantidad que invertiste al principio. Por ejemplo, si inviertes 1 000 unidades, luego retiras 1 100 unidades y tu beneficio neto (después de comisiones) es 90 unidades, el ROI sería 90÷1 000.
El ROI no incorpora el factor temporal. Por eso, al comparar inversiones de distinta duración, se suele anualizar el ROI para facilitar la comparación entre periodos.
Generalmente sí, el ROI suele representarse como porcentaje, lo que facilita la comparación entre inversiones. No obstante, también puede mostrarse como múltiplo o ratio, por ejemplo 1,2x o 0,2.
El formato porcentual permite identificar rápidamente el nivel de beneficio; por ejemplo, un ROI del 20 % indica que has ganado una quinta parte de tu inversión. En algunos casos, como inversiones iniciales o compraventa de NFT, se utilizan múltiplos (por ejemplo, pasar de 1x a 1,5x).
Tanto si empleas porcentajes como múltiplos, es fundamental estandarizar el método de cálculo y el periodo de comparación para evitar mezclar resultados de distintos horizontes temporales.
El cálculo comienza identificando el beneficio neto, que se divide entre la inversión inicial y se convierte en porcentaje. Antes de calcular, determina con precisión el importe invertido, el importe retirado y todos los costes asociados.
Paso 1: Determina la inversión inicial, incluyendo el precio de compra y todos los costes asociados, como comisiones de trading y gas fees por transferencias on-chain.
Paso 2: Identifica el importe total retirado, que incluye el dinero recibido por venta o rescate de activos y cualquier interés o token de recompensa acumulado.
Paso 3: Calcula el beneficio neto. Beneficio neto = importe retirado – inversión inicial – todos los costes asociados. No olvides incluir el slippage (diferencia entre precio esperado y ejecutado, habitual en mercados volátiles o poco líquidos).
Paso 4: Calcula el ROI como porcentaje. ROI (%) = beneficio neto ÷ inversión inicial × 100 %. Para comparar inversiones de diferente duración, anualiza el resultado (la versión sin compounding se denomina APR).
Ejemplo: Inviertes 1 000 USDT en un token, lo vendes tres meses después por 1 200 USDT y pagas 5 USDT en comisiones de trading y gas. Beneficio neto = 1 200 – 1 000 – 5 = 195 USDT; ROI = 195 ÷ 1 000 × 100 % = 19,5 %. Si lo anualizas sin compounding, APR ≈ 19,5 % × 12 ÷ 3 = 78 %. Con compounding, el rendimiento anualizado real (APY) sería superior.
El ROI representa el retorno total en un periodo determinado, mientras que el APR (Annual Percentage Rate) anualiza ese retorno para un año, sin considerar el compounding.
Por ejemplo, si un producto muestra un APR del 8 % y lo mantienes dos meses, el ROI no compuesto sería aproximadamente 8 % × 2 ÷ 12 ≈ 1,33 %. El ROI mide las ganancias totales durante tu periodo de tenencia; el APR traduce ese resultado a una métrica anual para facilitar la comparación entre productos.
Plataformas como Gate suelen mostrar el APR en las páginas de ahorro o staking para ofrecer una base común de comparación entre productos de distinta duración. Si los beneficios se reinvierten automáticamente y se compounding, consulta el APY.
El APY (Annual Percentage Yield) incorpora el efecto del compounding en su cálculo; el ROI puede referirse a retornos de cualquier periodo. Cuando las ganancias se reinvierten diariamente o semanalmente, el APY normalmente supera al APR.
Por ejemplo, con un APR del 8 %, si el interés se compounding diariamente, el APY será superior al 8 %, ya que cada ganancia diaria aumenta la base para futuros beneficios. Cuando una plataforma muestre el APY, estima tu ROI para el periodo de tenencia y compara correctamente con el APR no compuesto para evitar confusiones.
El ROI sirve para comparar retornos y riesgos en trading spot, productos de ahorro, staking y liquidity mining. Convertir los rendimientos de distintos productos al mismo periodo te permite identificar más fácilmente las oportunidades más rentables.
En trading spot, el ROI suma las ganancias por variación de precio y todos los costes incurridos. Ejemplo: inviertes 1 000 USDT; tras comisiones y slippage, el beneficio neto por la venta es de 50 USDT; el ROI es 5 %.
En productos de ahorro o staking, el ROI puede calcularse por los intereses recibidos o el valor de los tokens de recompensa. Si se indica el APY y hay compounding diario, el ROI a corto plazo se estima como APY × días de tenencia ÷ 365; recuerda descontar cualquier comisión por rescate anticipado o penalización por bloqueo.
En liquidity mining, el ROI debe considerar el reparto de comisiones, tokens de recompensa y la impermanent loss. La impermanent loss ocurre cuando aportar dos activos a un pool de liquidez resulta en menor valor que mantenerlos por separado debido a fluctuaciones de precio; el ROI debe contemplar este riesgo.
Las páginas de ahorro y staking de Gate muestran habitualmente el APR o el APY; utiliza estos valores para estimar tu ROI. En operaciones spot, debes calcular el ROI con tu historial de órdenes y registros de comisiones.
Paso 1: En las páginas de ahorro o staking de Gate, consulta el APR o el APY del producto, incluyendo la frecuencia de pago y si se aplica compounding.
Paso 2: Según el periodo de tenencia previsto, convierte estos datos al ROI correspondiente. Ejemplo: para un APR del 6 % durante tres meses (sin compounding), ROI ≈ 6 % × 3 ÷ 12 = 1,5 %.
Paso 3: Si se muestra el APY con compounding automático, utiliza el simulador de rentabilidad de la plataforma (si está disponible) o estima las ganancias diarias descontando cualquier comisión de suscripción, rescate o red.
Paso 4: En trading spot, revisa el historial de órdenes para los precios de compra/venta y comisiones, incluye los costes de gas on-chain y calcula usando “ROI = beneficio neto ÷ inversión inicial × 100 %”.
El ROI está influido por la volatilidad de precios, comisiones, liquidez y duración de la inversión, factores que introducen riesgos y requieren análisis detallado. Los mecanismos de los productos y la seguridad de los smart contracts también impactan en el resultado final.
La volatilidad de precios afecta directamente al importe retirado; una mayor volatilidad en periodos cortos hace el ROI menos predecible. Los activos apalancados o muy volátiles amplifican tanto ganancias como pérdidas potenciales.
Las comisiones (de trading, slippage, gas fees) son costes que pueden inflar el ROI si no se consideran correctamente. Una liquidez baja aumenta el riesgo de slippage al ampliar la diferencia entre precio esperado y ejecutado.
El horizonte temporal modifica la comparabilidad; dos ROIs idénticos en periodos distintos generan rendimientos anualizados diferentes. Compara siempre sobre periodos estandarizados.
Los riesgos de mecanismo y seguridad incluyen fluctuaciones en el precio de los tokens de recompensa, vulnerabilidades en smart contracts, penalizaciones por rescate anticipado y cambios en las reglas de distribución. Para proteger tus fondos, diversifica riesgos y realiza una due diligence rigurosa.
Los errores más comunes son ignorar los periodos de tiempo, no descontar todos los costes, confundir APR con APY, centrarse solo en retornos nominales sin considerar el riesgo y extrapolar resultados futuros a partir de datos históricos.
Ignorar el periodo temporal: Un ROI del 10 % en un mes frente a doce meses no es equivalente; anualiza o estandariza los periodos antes de comparar.
No descontar todos los costes: Omitir comisiones de trading, slippage o gas fees inflará artificialmente el ROI. Ten en cuenta todos los costes explícitos e implícitos.
Confundir APR con APY: El APR excluye el compounding; el APY lo incluye. Comparar APY con APR puede llevar a una valoración errónea del rendimiento real de los productos.
Centrarse solo en retornos nominales: Los retornos anualizados elevados suelen ir acompañados de mayor volatilidad o riesgo de protocolo; evalúa siempre tu tolerancia al riesgo y necesidades de liquidez.
Extrapolar resultados históricos: El ROI pasado no garantiza el rendimiento futuro; revisa las condiciones actuales de mercado, reglas del producto y factores de seguridad.
El ROI es una métrica fundamental para medir la relación entre inversión y resultado; suele presentarse como porcentaje, aunque también puede mostrarse como múltiplo. Al comparar productos o periodos, estandariza métricas y verifica si se aplica compounding, diferenciando claramente entre APR y APY. En cripto, comisiones, slippage, costes de gas y riesgos de protocolo afectan notablemente al resultado final. Usa los datos de APR/APY de la plataforma como referencia y complementa con tu historial y desglose de costes para valorar con precisión tus rendimientos y gestionar el riesgo.
Sí, el ROI puede expresarse como porcentaje, ratio decimal o múltiplo según convenga. El porcentaje es el formato más común por su claridad (por ejemplo, un retorno del 20 %). Plataformas como Gate suelen mostrar tanto el retorno porcentual como el valor absoluto para facilitar la comparación entre inversiones.
No, ROAS (Return on Ad Spend) es diferente de ROI (Return on Investment). El ROI mide la rentabilidad global de la inversión, mientras que el ROAS se refiere específicamente al retorno de la inversión publicitaria, una subcategoría del ROI. Ambas fórmulas son similares, pero aplican a contextos distintos; los inversores cripto se centran en el ROI general.
Un ROI negativo indica una pérdida en vez de una ganancia; por ejemplo, -10 % significa que has perdido el 10 % de tu inversión inicial. Las rentabilidades negativas son habituales en periodos de volatilidad en cripto y deben motivar revisiones periódicas de estrategia; considera reequilibrar posiciones en plataformas como Gate para gestionar el riesgo.
Sí, el retorno anualizado convierte el resultado de una inversión en cualquier periodo a una tasa anual para facilitar la comparación; el ROI puede referirse a rendimientos en cualquier horizonte temporal. Por ejemplo, obtener un 5 % en tres meses equivale aproximadamente a un 20 % anualizado. El retorno anualizado permite comparar el rendimiento de activos cripto en diferentes plazos.
Las diferencias se deben a los métodos de cálculo, el momento en que se descuentan las comisiones, las prácticas de compounding, etc., de cada plataforma. Sitios profesionales como Gate ofrecen explicaciones claras sobre los métodos de cálculo y el detalle de las comisiones para garantizar transparencia; elegir plataformas así permite evaluar con precisión el rendimiento real.


