Según Gillian Lynch, directora de Binance para Europa, el exchange retiró su solicitud de licencia MiCA en Grecia días antes de la fecha límite de aplicación del 1 de julio y suspendió ciertos servicios para usuarios de la UE, lo que obligó a detener los nuevos registros. La decisión se produjo tras repetidos aplazamientos de las reuniones de la junta directiva de la Comisión de Mercados de Capitales de Grecia, a pesar de que la solicitud se consideró completa en abril y se esperaba la autorización inicialmente a principios de junio.
Binance planea volver a presentar la solicitud a través de otro Estado miembro de la UE, presuntamente Francia, y espera un proceso más rápido dados los trabajos regulatorios previos. Lynch defendió las prácticas de cumplimiento del exchange, afirmando que Binance gasta más de $300 millones al año en cumplimiento normativo y emplea a más de 1500 personas en este ámbito a nivel mundial. The Wall Street Journal informó que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) aconsejó en privado a los reguladores nacionales que desaprobaran la solicitud de Binance por preocupaciones sobre el cumplimiento en materia de delitos financieros, algo que Lynch calificó de «categóricamente falso». La retirada pone de relieve el impacto más amplio de MiCA: aproximadamente el 80% de los cerca de 3000 proveedores de servicios de activos virtuales registrados en la UE podrían no sobrevivir a la fecha límite del 1 de julio, y más de 10 millones de usuarios podrían tener que migrar a plataformas autorizadas.