Según el analista Andrew Sacher, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, está siguiendo una estrategia de "doble vía" en la política monetaria, adoptando una retórica hawkish para apaciguar a los miembros del comité que favorecen las subidas de tipos de interés, mientras que en la práctica adopta un enfoque de implementación más cauteloso.
Sacher señaló que el tono equilibrado de Warsh en las reuniones del FOMC de junio, combinado con su énfasis en la estabilidad de precios, crea una percepción generalmente hawkish destinada a tranquilizar a quienes buscan subidas de tipos y demostrar la independencia de la Fed. Sin embargo, el establecimiento de cinco grupos de trabajo separados para examinar los problemas centrales de la Fed sugiere un ritmo más lento en la implementación real. Hablando en la conferencia de Sintra en Portugal, Warsh declaró: "Si las empresas o los hogares pensaran que la Fed aceptaría una inflación superior al 2%, creo que se decepcionarían. Nos aseguraremos de la estabilidad de precios".