Según la última actualización trimestral del BLSA Reform Tracker, publicada la semana pasada, las reformas eléctricas y logísticas de Sudáfrica —críticas para abordar un 32% de desempleo— están sufriendo retrasos en la implementación pese al avance anterior.
En electricidad, los protocolos de wheeling que permiten a generadores independientes vender energía a través de la red se han pospuesto de abril a septiembre, mientras que el desmantelamiento de Eskom sigue atrasado. Eskom ahora adeuda aproximadamente 2.000 millones de rands por electricidad no utilizada. En logística, el terminal de contenedores de Ciudad del Cabo se incorporó al proceso de concesión del puerto, y Durban Gateway Terminal alcanzó el cierre financiero con 11.100 millones de rands en nuevas inversiones, aunque el regulador económico del transporte sigue sin estar operativo y el desmantelamiento ferroviario se está estancando.